Casi cuatro años después del crimen, un hombre identificado como C.H.B. fue vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva por su presunta responsabilidad en el homicidio calificado con ventaja de A.V.P.. Un hecho violento ocurrido en noviembre de 2020. En el municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, en la región Sierra Sur de Oaxaca.
El caso, que permaneció sin resolución por un largo periodo, se reactivó recientemente tras investigaciones complementarias que permitieron obtener y ejecutar una orden de aprehensión contra el imputado. La resolución judicial, emitida en audiencia formal, incluye una medida de prisión preventiva oficiosa mientras se completa la fase de investigación.
EL HOMICIDIO: UN ATAQUE ARMADO EN PLENO CENTRO
De acuerdo con el expediente penal, los hechos ocurrieron el 4 de noviembre de 2020. Cuando la víctima se encontraba dentro de una cantina en la calle Benito Juárez, en el centro de Miahuatlán. Fue allí donde, según las investigaciones, recibió múltiples disparos de arma de fuego que finalmente le causaron la muerte, pese a que alcanzó a ser trasladado con vida a un hospital.
La escena del crimen y su ubicación en un lugar público reflejan la crudeza y la violencia con la que fue ejecutado el ataque. Lo cual agravó la tipificación legal del delito al añadir el elemento de “ventaja”, por presunta indefensión de la víctima.
CAPTURA Y PROCESO JUDICIAL
Tras años sin detenciones, la Vicefiscalía Regional de Valles Centrales retomó el caso y formó un equipo multidisciplinario para consolidar las pruebas necesarias. Finalmente, la Agencia Estatal de Investigaciones logró localizar y detener a C.H.B.. Quien fue presentado ante el juez.
En la audiencia correspondiente, el juez avaló las pruebas presentadas por el Ministerio Público y determinó la vinculación a proceso, estableciendo además un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
LENTITUD PROCESAL Y DEMORA EN LA JUSTICIA
El caso pone en evidencia la demora con la que a veces operan los procesos judiciales y de investigación penal en el estado, particularmente en crímenes cometidos fuera de la capital. Si bien la vinculación representa un avance hacia la justicia, la detención del presunto responsable tomó casi cuatro años. Un lapso que resulta cuestionable considerando la gravedad del delito.
Familiares de la víctima, cuyo nombre completo se reserva por respeto, han exigido públicamente que el proceso no sea solo simbólico, sino que se garantice una sentencia acorde a la magnitud del crimen y el tiempo transcurrido sin justicia.
CONTINÚA LA INVESTIGACIÓN
La resolución judicial representa un paso importante en el esclarecimiento del caso, pero no su desenlace. Las autoridades tienen ahora dos meses adicionales para fortalecer el caso, presentar testigos, peritajes y nuevas pruebas que refuercen la acusación contra el imputado.
El juicio servirá también como prueba para evaluar la eficacia de los mecanismos de justicia penal en zonas rurales de Oaxaca. Donde múltiples homicidios siguen sin resolverse o en espera de ser judicializados.







































