Decenas de mujeres y hombres comienzan a salir de una de las puertas del Palacio de Gobierno hacia la calle Ricardo Flores Magón, luego de algunas horas retenidos por supervisores y jefes de sector de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño.
En punto de las 12:00 horas del viernes, los manifestantes liberan el acceso y observan salir a cada uno de los trabajadores, mientras se preguntan dónde están los niños que supuestamente habían quedado atrapados cuando bloquearon las entradas del inmueble.
—¿Y dónde están los niños?, ¿Dónde están los niños?—, pregunta el representante de supervisores y jefes de sector de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño, Erangelio Mendoza, al darse cuenta que todas las personas que salen son adultas.
—Padre mentiroso, nos dijo que había niños—, agrega el profesor Erangelio, al referirse al padre Enrique, uno de los asesores del Gobierno del Estado que aseguró haber visto niños ingresar al inmueble y por ello pidió abrir de manera momentánea el acceso.
—Ah qué padrecito mentiroso; nos dijeron que había chamacos, pero nos chamaquearon entonces—, insiste el profesor, minutos después de que el cura firmara un escrito donde se comprometía a conseguir una mesa de diálogo con las autoridades este próximo lunes en el Palacio de Gobierno.
Varias mujeres y hombres escuchan la constante pregunta de ¿dónde están los niños?, al mismo tiempo que sonríen y apresuran el paso para no ser captados por la lente de algunas cámaras y celulares.
Después se vuelve a cerrar el acceso y a colgar nuevamente la manta de los supervisores y jefes de sector, que amenazan con volver a encerrarlos este lunes, si no hay mesa de diálogo, como lo prometió el ‘mentirosillo’ padre Enrique.






































