El cuerpo calcinado de un hombre fue localizado la mañana de este miércoles en la entrada de Santa Catarina Quiané, a la altura del paraje conocido como La Humedad, sobre el camino que conduce al río. El hallazgo, marcado por el olor a carne humana quemada y la humareda que aún se levantaba del lugar, estremeció a vecinos y automovilistas que circulaban por la carretera federal 131.
Alarmados, los habitantes de la zona dieron aviso inmediato a las autoridades. Minutos después, patrullas de la policía municipal de Quiane, así como policía estatal arribaron para acordonar el área, mientras curiosos se agolpaban a la distancia comentando en voz baja la crudeza del crimen.
Peritos y agentes de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) realizaron las primeras diligencias en el sitio. Con cámaras fotográficas y equipo especializado, comenzaron a recolectar indicios que permitan reconstruir cómo ocurrió el homicidio y quién podría estar detrás de este hecho violento.
El cuerpo, irreconocible por lo quemado del cuerpo, fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley. Los especialistas buscan establecer la identidad de la víctima y confirmar las causas exactas de la muerte. Hasta el momento, no se ha revelado información oficial sobre la identidad del hombre ni sobre posibles responsables.
La Fiscalía de Oaxaca mantiene abiertas las investigaciones y no descarta ninguna línea de indagatoria. Mientras tanto, la comunidad permanece conmocionada: la escena confirma que la violencia ya no respeta ni los parajes rurales, convertidos hoy en escenarios de miedo.
En los Valles Centrales, los episodios de inseguridad se multiplican y marcan la vida cotidiana. Lo que antes eran caminos de paso y convivencia, hoy son rutas de incertidumbre, dondequiebra el silencio del campo se con hechos de sangre que dejan cicatrices en la memoria colectiva.






































