El feminicidio de una mujer en Santa María Jalapa del Marqués, Oaxaca, vuelve a poner en evidencia la violencia letal que enfrentan las mujeres en la entidad. El ataque, perpetrado el pasado 19 de septiembre, ocurrió en plena vía pública. Cuando la víctima, identificada con las iniciales I.Q.M., fue interceptada por dos hombres a bordo de una motocicleta, quienes le dispararon a quemarropa.
A pesar de haber sido auxiliada en el lugar y trasladada a un hospital, la víctima perdió la vida a consecuencia de las heridas por arma de fuego. El crimen ocurrió sobre la calle Tercera Norte del Barrio Juárez, una zona urbana del municipio, lo que refuerza la gravedad del caso: un feminicidio cometido con brutalidad y total impunidad en el espacio público.
UNA RESPUESTA RÁPIDA PERMITIÓ IDENTIFICAR A LOS PROBABLES AGRESORES
Las investigaciones iniciadas tras el ataque permitieron establecer una línea clara de acción. Con base en el Protocolo de Actuación Ministerial, Pericial y Policial para el Delito de Feminicidio —un instrumento diseñado para atender este tipo de crímenes con perspectiva de género—, se logró identificar a los presuntos responsables: J.A.R.S., alias “Ricoy”, y S.Z.M., alias “Zamora”.
Ambos hombres fueron ubicados y detenidos el 24 de septiembre, cinco días después del crimen, gracias a un operativo implementado por autoridades ministeriales. Ya se encuentran a disposición del Ministerio Público, en espera de que se definan las acciones legales en su contra.
VIOLENCIA FEMINICIDA PERSISTE A PESAR DE LOS MECANISMOS DE RESPUESTA
Este caso confirma que, a pesar de la existencia de protocolos y mecanismos institucionales para investigar los feminicidios. Estos siguen ocurriendo con una frecuencia alarmante. La velocidad de respuesta en esta ocasión no debe eclipsar la gravedad del hecho. Una mujer fue asesinada en la calle, en pleno día, sin que ningún factor la protegiera.
El feminicidio de I.Q.M. no es un caso aislado. Es parte de una estadística creciente que sigue colocando a Oaxaca entre las entidades con altos niveles de violencia de género. La respuesta institucional, aunque eficaz en este caso, sigue siendo reactiva, no preventiva.
JUSTICIA Y MEMORIA PARA LA VÍCTIMA, MÁS ALLÁ DE LA DETENCIÓN
La detención de los presuntos responsables no debe marcar el cierre del caso. Es apenas el inicio de un proceso judicial que debe ser transparente, con perspectiva de género y enfocado en la reparación del daño.
Además, se exige que las autoridades mantengan vigilancia para evitar represalias contra la familia de la víctima y garanticen que el caso no quede impune ni se diluya entre otros tantos. La justicia para I.Q.M. también pasa por la transformación estructural de un entorno que sigue siendo hostil y peligroso para las mujeres.





































