La mañana de este lunes se registró un asalto violento en la sucursal Bancomer ubicada en la calle Mazatlán, en pleno corazón de Salina Cruz, Oaxaca. El hecho ocurrió a escasos metros del Palacio Municipal, lo que ha generado preocupación entre habitantes y comerciantes de la zona.
De acuerdo con testigos, al menos tres sujetos armados ingresaron al banco y sometieron al personal y a los clientes, utilizando la fuerza para llevar a cabo el robo. Durante el asalto, se presume que una persona resultó lesionada, aunque hasta el momento no se ha confirmado, ni su estado de salud.
AUTORIDADES LLEGAN TARDE Y SIN DETENIDOS
Una llamada al número de emergencias movilizó a elementos de la Policía Municipal y de la Secretaría de Marina, quienes llegaron al lugar minutos después del robo. Al arribar, los agresores ya habían escapado.
Las autoridades realizaron entrevistas breves a testigos y empleados, e implementaron un operativo de búsqueda en los alrededores, pero hasta el momento no hay personas detenidas.
SIN INFORMACIÓN CLARA SOBRE EL ROBO
La cantidad exacta de dinero sustraído no ha sido revelada por la institución bancaria ni por los cuerpos de seguridad. Tampoco se ha informado si las cámaras de vigilancia lograron capturar imágenes de los asaltantes o del vehículo en el que habrían huido.
Por ahora, será la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) la encargada de reunir evidencias y continuar con las investigaciones para dar con los responsables.
INSEGURIDAD EN AUMENTO EN ZONA CÉNTRICA
El hecho ha desatado críticas por parte de la ciudadanía, no sólo por la violencia con la que se ejecutó el asalto, sino porque ocurrió en una de las zonas con mayor tránsito peatonal y vehicular de la ciudad, supuestamente bajo vigilancia constante.
“Ya ni en el centro estamos seguros”, comentó un comerciante de la zona, quien presenció el momento en que los ladrones escapaban.
EXIGEN ACCIONES REALES, NO SOLO PRESENCIA POLICIAL
Este asalto reaviva la discusión sobre la efectividad de las estrategias de seguridad en Salina Cruz. Donde cada vez son más frecuentes los hechos delictivos, desde robos a negocios hasta atracos a plena luz del día.
Habitantes exigen medidas concretas y preventivas, más allá del despliegue de elementos tras los hechos. La confianza en las autoridades se ha debilitado y los ciudadanos piden garantías reales para poder vivir, trabajar y transitar sin miedo.
Por ahora, el caso sigue bajo investigación y la comunidad está a la espera de que se dé con los responsables. Pero el mensaje que deja este asalto es claro: la violencia está avanzando incluso en las zonas que deberían ser más seguras.






































