La habilitación y el contar con una supercarretera de primer mundo se ha convertido en una cada vez más lejana aspiración para los conductores que transitan la supercarretera Barranca Larga-Ventanilla. Un usuario indicó a EL IMPARCIAL “día de ayer transité de la ciudad de Oaxaca rumbo a Huatulco por la súper, y el día de hoy regresé. Ni ayer ni hoy vi trabajadores ni máquina alguna trabajando. en todo el recorrido”, afirmó.
Cada vez hay más consenso entre transportistas, conductores de urbans, de líneas de autobús y de automovilistas respecto a que la vía fue inaugurada inconclusa, con materiales en muchas partes del trazo, sin señalización, acaso buen peralte y, por días, sin iluminación en los túneles que la convierte en peligrosa.
EL ABANDONO
A pesar de los múltiples requerimientos de obra para rehabilitación, corrección, reconstrucción o conclusión de labores mayores y menores, la vía luce abandonada; explican transportistas que, por días, permanecen piedras y escombro sobre el pavimento, persisten los deslaves; en algunos pasajes se debe transitar por el lodo y se obliga a bajar la velocidad, para mayor seguridad.
“La carretera está abandonada no tiene mantenimiento”, señala un usuario frecuente de la vía brinda una explicación. “Esto es debido a conflictos entre los coatlanes, ya que la última vez secuestraron a trabajadores de la empresa que realiza los trabajos de rehabilitación y creen que haciendo eso van a tener beneficios. No ven el daño que pueden originar a todos los demás que circulan por la pista, incluyendo a su propia gente”.
EL DETERIORO
La vía que se deteriora sin trabajos correctivos o de rehabilitación de hace cada día más peligrosa para su tránsito. Para ello basta observar los trágicos accidentes que se han registrado a lo largo del trazo.
En junio, tras las fuertes lluvias dejadas por Erick, la vía fue cerrada de manera temporal. Sin rampas de emergencia que pudieran ayudar, el viernes 22 un camión carguero volcó y el conductor murió.
En las casetas, reportan usuarios, un trabajador debe colocar un cono para abrir o cerrar el paso pues el “sofisticado” sistema para levantar la aguja se ha deteriorado. En otro punto de la vía los sanitarios no han sido concluidos, a pesar de que, desde el 31 de enero, se ha comenzado a cobrar el peaje.
Los habitantes de la zona de los coatlanes han cerrado la vía o retenido a trabajadores del empresas contratistas debido al incumplimiento de obras por parte de los gobiernos federal y estatal y, además, la exigencia de exentar el pago de peaje para habitantes de la zona.
LOS PRIVILEGIOS
Hace unos días un habitante de los cotlanes se quejó vía redes sociales: “soy ciudadano de San Pablo Coatlán, y tengo un terreno a la orilla de la carretera Ventanilla- Barranca Larga, cuando entró en funcionamiento dicha carretera nos informaron que no íbamos a poder tener entrada a nuestras tierras”, recordó.
“En fin, todos nos resignamos, meses después cuál es nuestra sorpresa que un empresario materialista, al parecer de Miahuatlán, si le dejaron entrada ya tiene su tabiquera instalada y están llevando material”, aseguró.
“¿ De qué privilegios goza ? ¿Por qué ellos si pueden tener acceso y nosotros no? Somos campesinos y no llegamos al precio para pagar un paso a nuestras tierras. Acudí a mis autoridades y simplemente dicen que ellos “ no saben”.







































