La desesperación en el campo llegó al asfalto. Campesinos y productores de varios municipios de la región Costa, en Oaxaca, mantienen bloqueados los accesos al Aeropuerto Internacional de Puerto Escondido y dos de las principales vías carreteras, la Federal 200 y la Estatal 131, en protesta por lo que califican como abandono gubernamental tras el paso del huracán Erick, en junio pasado.
Los inconformes aseguran que, pese a los cuantiosos daños en sus cultivos, hasta la fecha no han recibido apoyos directos, y que los créditos adquiridos continúan generando intereses mientras el campo sigue devastado.
LA PACIENCIA SE ACABA: “NOS CENSARON, PERO NUNCA NOS AYUDARON”
La movilización comenzó hace dos días, pero este martes escaló al cierre total de la carretera costera que conecta Oaxaca con Guerrero, además del bloqueo de los accesos al aeropuerto, tanto en la glorieta de la estatua de Benito Juárez como en la intersección conocida como “la Y”, sobre la carretera 131.

Los campesinos relataron que sí fueron censados por las autoridades tras el huracán, pero que, al preguntar por los apoyos, se les informó que “no hay dinero” disponible. De forma extraoficial, también trascendió que funcionarios habrían sugerido buscar préstamos en cajas de ahorro, bajo condiciones “preferenciales”.
“Eso fue un insulto”, dijo uno de los manifestantes. “¿Cómo vamos a pagar créditos si perdimos todo? Lo que necesitamos es apoyo real, no más deuda”.
LOS BLOQUEOS, ÚLTIMO RECURSO EN UNA CRISIS SILENCIADA
El enojo del campo contrasta con el silencio institucional. Municipios como Pinotepa Nacional, Santiago Jamiltepec y San Pedro Atoyac reportan pérdidas millonarias por daños en plátano, mango, maíz, papaya y otros cultivos. Los productores sostienen que la falta de acción ha sido sistemática, y que las respuestas del gobierno estatal y federal han sido tardías o inexistentes.
Mientras tanto, pasajeros, transportistas y turistas sufren las consecuencias del cierre de vías clave en la región. Algunos vuelos han registrado retrasos, y el tránsito está paralizado en amplios tramos de la costa oaxaqueña.
¿PROTESTA LEGÍTIMA O GOLPE POLÍTICO?
De forma paralela, fuentes no oficiales sugieren que detrás de las protestas podrían estar operadores políticos vinculados al PRI, quienes, según esta versión, buscan generar desgaste mediático al gobierno de Salomón Jara. Sin embargo, los manifestantes insisten en que su lucha es legítima y que los liderazgos políticos no deberían opacar el abandono que sufre el campo.
“Si el gobierno cree que esto es un tema electoral, está equivocado. Nosotros estamos aquí porque tenemos hambre, porque la tierra está muerta y nadie ha hecho nada”, dijo un productor de papaya de la región.
EL CAMPO ESPERA, PERO YA NO CALLA
La protesta no tiene fecha de conclusión. Los campesinos advirtieron que no levantarán los bloqueos hasta tener soluciones claras y firmes, no promesas, no intermediarios financieros, y mucho menos respuestas evasivas.
“La tierra no puede esperar más”, dicen.
Mientras tanto, el conflicto crece, el tráfico se acumula, y el campo oaxaqueño sigue sin un plan de recuperación integral.
Con información de Miguel Gutiérrez










































