La administración del gobierno de Oaxaca afronta, literal y realmente, una casa empeñada. De acuerdo con el Vencimiento promedio de la deuda pública por entidad federativa, en los siguientes cuatro sexenios, 19 años en promedio, se tendrá que “apartar” cada año una parte del presupuesto para el pago de intereses y amortización de deuda dejada por administraciones que han gobernado Oaxaca y el paquete lo deberá pagar el ciudadano.
Sin embargo, hay compromisos a liquidar, año con año, hasta el 23 de septiembre de 2049, ¡dentro de 25 años o los siguientes 4 sexenios!
De acuerdo con el documento de análisis Obligaciones Financieras de las Entidades Federativas de México al Primer Trimestre de 2025 el gobierno de Oaxaca es el quinto con los plazos promedios más largos para cancelar su deuda pública y ello implicará parte de los siguientes tres sexenios, si es que no se contratan nuevas obligaciones.
El quinto plazo más largo
Sólo estados como Quintana Roo, con compromisos para los siguientes 23 años y medio, y Sonora, Tamaulipas y Nuevo León, con plazos superiores a los 19 años, en promedio, tienen compromisos a más largo plazo que Oaxaca.
La deuda contratada por los gobiernos compromete el futuro de los oaxaqueños, el margen de maniobra en los próximos sexenios, la realización de obra, de programas sociales, apoyos y el balance administrativo todos ellos para agradecer como parte de los compromisos financieros dejados, principalmente, por los gobiernos de Gabino Cué, Alejandro Murat y contando una “reestructuración” de Salomón Jara.
Oaxaca afronta 3 créditos a pagar como máximo en 2049; 3 más para 2045, 1 en 2031, 2 para 2035 y 3 para 2044, indica el reporte de Deuda pública y obligaciones de pago de la Secretaría de Finanzas al cierre de junio de 2025.
El pago de deuda pública contratada por la burocracia de administraciones previas, pero a pagar por todos los habitantes oaxaqueños, se extenderá por dos o hasta tres generaciones. Por ejemplo, Oaxaca afronta tres compromisos contratados por el gobierno de Salomón Jara el mismo día, 27 de junio de 2024, por un monto total de 4 mil millones de pesos para “amortizar deuda”, pero para ir pagándola religiosamente cada año por los próximos 24 años, con lo cual la finiquitarían nuestros nietos ¿o bisniestos? hasta el 23 de septiembre de 2049.
El de atrás paga
Es una táctica política y económica, los beneficios de los créditos lo obtienen las administraciones contratantes pero las preocupaciones y los pagos corren a cargo de los gobiernos siguientes.
Además, de acuerdo a especialistas, los vencimientos de deuda a varios años son una estrategia, pues a mayor tiempo, las tasas de amortización son menores.
El gobierno del estado indicó a principio de año que, al corte del 31 de diciembre de 2024, el saldo de la deuda pública es de 27 mil 642 millones de pesos: 16 mil 450 millones con instituciones financieras y 11 mil 192 millones con instituciones federales.
Respecto a los responsables de la deuda se informó que el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz dejó una deuda con instituciones financieras de 1 mil 434 millones de pesos; Gabino Cué se despachó con la cuchara grande y llegó a 15 mil 721 millones de pesos y Alejandro Murat, 17 mil 133 millones de pesos.





































