AGENCIAS/ Revista Global UNAM/ EL IMPARCIAL
Los gatos tienen 7 vidas, cuenta la leyenda; sin embargo, lo que es seguro son los tres días para su celebración: el 20 de febrero, el 8 de agosto y el 29 de octubre, cada una tiene su propio origen.
El 8 de agosto, como hoy, fue establecido por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal desde el 2002, ya que este día en el hemisferio norte se presenta una mayor fertilidad en los gatos.
Pero, sea leyenda urbana, estudios científicos, creencias y experiencia personal, uno de los beneficios de los animales de compañía es la terapia asistida: la compañía y las características únicas de estos felinos para promover el bienestar físico, emocional y psicológico de las personas.
A pesar de que tradicionalmente los gatos han sido vistos como animales solitarios y poco sociables, estudios realizados en Bélgica y experiencias recientes demuestran que, cuando están bien socializados y entrenados, pueden convertirse en excelentes compañeros terapéuticos.
Esta forma de terapia ofrece beneficios que van desde la estimulación motora y el alivio del estrés hasta el apoyo en procesos emocionales y cognitivos, siendo una alternativa valiosa en contextos donde se buscan métodos innovadores y afectivos para mejorar la calidad de vida de diferentes poblaciones.
Una entrevista publicada en la Revista Global de la UNAM a la Dra. Claudia Edwards, nos da norte sobre esta terapia
GRANDES TERAPEUTAS
Que los gatos tengan un papel relevante como animales de asistencia está influenciado por la cultura japonesa. Este país ha tenido una relación estrecha con los gatos y, lejos de considerarlos solo animales de compañía, los valora como símbolos de buena suerte, prosperidad y protección contra los malos espíritus.
En las últimas décadas, se ha vuelto común encontrarlos en cafeterías, especialmente en los llamados neko cafés. Más allá de disfrutar una bebida, estos espacios ofrecen la oportunidad de acariciar y convivir con gatos, lo cual tiene un efecto terapéutico en una sociedad con altos niveles de estrés.
¿Huraños?
“Tenemos este mito de que los gatos son huraños, que no pueden socializar y que lo único que hacen es morder, huir y arañarte. Pero la verdad es que, bien socializados, los gatos pueden facilitar distintas terapias, por ejemplo, para personas con discapacidad motora o niños con autismo. También sirven como compañía, especialmente en asilos, y algunos terapeutas los emplean para facilitar el desarrollo del habla en niños con problemas de lenguaje”, comentó la Dra. Edwards.
¿Todos los gatos pueden ser terapéuticos?
Los gatos poseen en su piel células de Merkel, las cuales los hacen hasta 25 veces más sensibles al tacto que los humanos.
“Estas células son muy sensibles, y es necesario trabajar desde el embarazo de la madre para que los gatitos toleren el contacto. Eso explica por qué algunos gatos disfrutan ser acariciados, mientras que otros prefieren evitar el contacto. Por ello, no todos los gatos pueden ser utilizados como animales de asistencia”, explicó la doctora.
El arte de ronronea…rrr
Más allá del beneficio de su compañía, los gatos emiten un sonido particular —el ronroneo— que ha sido objeto de investigaciones por sus efectos positivos en la salud humana. Se ha comprobado que esta vibración genera una sensación de calma y bienestar.
El ronroneo de un gato puede beneficiar tu sistema cardiovascular.
El Hospital Veterinario de Rutherford señala que el ronroneo ayuda a reducir la presión arterial, lo que disminuye el riesgo de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Esta vibración rítmica tiene un efecto tranquilizante, y su presencia contribuye a un sistema cardiovascular más saludable.
La Dra. Edwards también menciona que el ronroneo puede favorecer la curación ósea, y trabajos de investigación destacan que puede disminuir la inflamación y mejorar la movilidad articular.
¿Una opción real ante el aumento de trastornos mentales?
Proyecciones de salud mental indican que, para el año 2040, la prevalencia de trastornos como ansiedad y depresión podría aumentar de manera significativa. Frente a este panorama, la terapia asistida con gatos adquiere una relevancia particular, gracias a sus múltiples beneficios físicos y emocionales.
La especialista subrayó la importancia de fomentar el uso terapéutico de los gatos ya presentes en los hogares, como una forma accesible de brindar apoyo emocional.
IDENTIFICAN ESTADOS DE ÁNIMO DE HUMANOS
“Yo creo que los tutores de gatos sabemos que identifican nuestros estados de ánimo. Vienen, se acuestan, te consuelan y juegan. Entonces, convivir con uno de ellos más allá de lo normal puede traer enormes beneficios. En el entorno clínico también es necesario considerarlos, pero asegurándose de que cumplan con ciertos requisitos: ser sociables, tener un temperamento estable y, por supuesto, procurar el bienestar del animal. El simple hecho de jugar con ellos te relaja y te ayuda a desconectarte de las preocupaciones”, concluyó.
La clave es convivir con el gato correcto, sin forzar el vínculo.
Ronroneos que transforman vidas
La terapia asistida con gatos representa una innovadora y prometedora alternativa para complementar los tratamientos tradicionales. Estudios científicos, testimonios clínicos y experiencias culturales internacionales coinciden en que el vínculo humano-gato, cuando se cultiva con sensibilidad y conocimiento, puede transformar positivamente la vida de muchas personas.










































