A menos de un año de haber asumido la presidencia, Claudia Sheinbaum enfrenta una de las decisiones económicas más críticas de su mandato: el rescate estructural de Petróleos Mexicanos (Pemex), empresa emblemática del Estado que arrastra una deuda descomunal y una crisis operativa sin precedentes.
Este martes 5 de agosto, la presidenta presentó junto a su gabinete económico y energético un plan estratégico 2025-2035 que busca transformar a Pemex en una empresa rentable y autónoma en menos de dos años. El anuncio llega apenas cinco días después de que se evitara, por ahora, un arancel del 30% impuesto por EE.UU., lo que da oxígeno a la economía nacional en el arranque del sexenio.
UN VEHÍCULO FINANCIERO INÉDITO Y UNA MEJOR CALIFICACIÓN
Uno de los puntos clave del plan es la creación de un vehículo de inversión exclusivo para Pemex, anunciado por el director de Banobras, Jorge Mendoza. Este mecanismo permitirá financiar obras de infraestructura en la petrolera y forma parte de un paquete de inversión estimado en 250 mil millones de pesos.
Gracias a esta medida, Pemex logró la mejora de su calificación crediticia por parte de Fitch, al pasar de ‘B+’ a ‘BB’, lo que representa un respiro para las finanzas públicas y la capacidad de financiamiento futuro.
OBJETIVOS DEL PLAN 2025-2035: UN GIRO OPERATIVO Y AMBIENTAL
El ambicioso plan de rescate, que involucra a las secretarías de Energía, Hacienda y Pemex, establece metas específicas:
Estabilizar la producción petrolera en 1.8 millones de barriles diarios.
Aumentar la producción de gasolina, turbosina y petroquímicos.
Rehabilitar infraestructuras para reducir costos.
Subir la producción de gas natural e incorporar nuevos yacimientos.
Apostar por la transición energética, integrando energías verdes.
La presidenta descartó que este plan implique un rescate tipo Fobaproa, al afirmar que “Pemex es rentable, pero su principal problema es la deuda heredada”.
2027: EL AÑO CLAVE PARA LIBERAR A PEMEX DEL APOYO FEDERAL
La secretaria de Energía, Luz Elena González, precisó que el objetivo central es que Pemex sea financieramente autónoma a partir de 2027, con una carga fiscal sostenible y sin necesidad de más apoyos del erario. Hasta entonces, Hacienda seguirá respaldando los pagos de amortizaciones, que alcanzan niveles “muy fuertes” en 2025 y 2026.
La propia Sheinbaum enfatizó que el plan tiene un enfoque técnico y científico:
“Soy doctora en Ingeniería en Energía. Durante años investigué Pemex en la UNAM. Este plan tiene fundamentos técnicos sólidos.”
DEUDA HISTÓRICA Y PROVEEDORES AHOGADOS
A pesar de los anuncios, Pemex continúa enfrentando un pasivo laboral de 1.2 billones de pesos y deudas con proveedores que superan los 430 mil millones de pesos, según el último reporte financiero. Solo en el segundo trimestre de 2025, la deuda con contratistas creció 6.4%.
Entre los acreedores destacan:
Halliburton: $7,400 millones
Perforadora Latina: $5,400 millones
SLB: $4,600 millones
Tenaris Tamsa y Permaducto: $4,000 millones cada una
Baker Hughes, Weatherford, Hokchi Energy, Fieldwood Energy: con deudas que van de $1,600 a $3,700 millones.
A esto se suma que los ingresos petroleros cayeron 32.1% por debajo del estimado en junio, reflejando una presión adicional sobre los flujos de la empresa.
CRÍTICAS TÉCNICAS: ¿ES SUFICIENTE EL PLAN?
Expertos del sector energético como Marcial Díaz, presidente de la Asociación de Regulados del Sector Energético, y Óscar Ocampo, del IMCO, coinciden en que el plan necesita acciones más drásticas:
Cierre de unidades improductivas.
Reingeniería operativa.
Simplificación de estructuras corporativas.
“Seguir apostando por la verticalización y el nacionalismo petrolero sin control técnico es una receta para el estancamiento”, advirtió Díaz.
CONTRASTES CON EL SEXENIO ANTERIOR
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Pemex recibió más de 1.1 billones de pesos en apoyos fiscales. Sin embargo, la empresa cerró con una deuda récord y sin lograr revertir su declive productivo.
El plan de Sheinbaum se distancia de esa estrategia, apostando por una reestructuración profunda sin depender eternamente del presupuesto federal.
¿EL ÚLTIMO INTENTO PARA SALVAR A PEMEX?
Claudia Sheinbaum encara su primera gran apuesta económica con un mensaje claro: Pemex debe sobrevivir, pero no a costa del contribuyente para siempre.
La comunidad financiera observa con cautela. Mientras tanto, el éxito o fracaso de este plan podría definir buena parte del legado de su sexenio… y el futuro energético del país.
Con información del Financiero










































