Una aparente evasión de un puesto de alcoholimetría desató la noche del sábado un violento accidente sobre la calzada Niños Héroes de Chapultepec, en las inmediaciones del Hospital General de Zona número 1 del IMSS. El saldo fue de tres personas lesionadas, una de ellas prensada entre los fierros de su vehículo, y al menos dos unidades severamente dañadas.
El accidente involucró a un automóvil Mazda rojo, un vehículo deportivo y un camión repartidor de refrescos de la empresa Coca-Cola. El conductor del Mazda habría, en supuesto estado de ebriedad, intentado huir de un control de tránsito. Con ello, iniciando una peligrosa persecución que culminó en tragedia.
INTENTO DE FUGA ACABA EN DESTRUCCIÓN
Según los primeros reportes policiales, el conductor del Mazda ignoró un punto de revisión de alcoholimetría, presuntamente embistió a un agente de tránsito y se dio a la fuga a toda velocidad. La persecución se habría extendido por la zona montañosa del cerro El Fortín, antes de descender hacia la calzada Niños Héroes. Donde impactó violentamente contra otros dos vehículos.
El auto deportivo recibió el golpe de frente, mientras que el camión de reparto fue embestido en la parte trasera. El estruendo del impacto alertó a vecinos y personal médico del hospital cercano, quienes salieron al lugar.
RESCATE CON “QUIJADAS DE LA VIDA” Y TRASLADOS URGENTES
El conductor del Mazda quedó atrapado en su vehículo debido al nivel de deformación de la carrocería. Rescatistas especializados utilizaron equipo hidráulico, conocido como “quijadas de la vida”, para liberar al hombre de entre los fierros.
Además de él, una mujer que viajaba en alguno de los vehículos también fue atendida por paramédicos y trasladada de urgencia a un hospital. Una tercera persona resultó lesionada de forma menos grave.
AUTORIDADES INVESTIGAN Y DESLINDAN RESPONSABILIDADES
Los vehículos involucrados fueron retirados del lugar horas después por grúas. Mientras tanto, las autoridades iniciaron el peritaje para determinar responsabilidades y confirmar la versión de que el conductor evadió un filtro de seguridad y atropelló a un oficial.
Hasta el cierre de esta nota, no se ha informado sobre el estado de salud del agente de tránsito ni sobre si el conductor enfrenta ya cargos penales. La Fiscalía estatal será la encargada de llevar a cabo las investigaciones correspondientes.
FALLAS EN LOS CONTROLES Y UN SISTEMA PREVISIBLE
El hecho deja en evidencia, una vez más, las limitaciones de los operativos de alcoholimetría para prevenir accidentes graves. La falta de barreras físicas, protocolos de contención o rutas de escape seguras contribuye a que personas en presunto estado de ebriedad logren evadir los controles y poner en riesgo a la población.
Aunque el sistema de alcoholimetría tiene como objetivo salvar vidas, sin una estrategia más integral —que incluya vigilancia automatizada, mayor coordinación interinstitucional y consecuencias penales inmediatas— su efectividad seguirá siendo cuestionable ante hechos como este.
UN RECORDATORIO URGENTE SOBRE RESPONSABILIDAD VIAL
Este caso reabre el debate sobre la cultura de conducción responsable en entornos urbanos y la necesidad de reforzar la educación vial. La imprudencia, combinada con el consumo de alcohol y la tentativa de fuga, no solo puso en riesgo la vida del conductor, sino también la de personas inocentes que nada tenían que ver con su decisión de huir.
Finalmente, las autoridades deberán ahora responder no solo con peritajes y remolques, sino también con medidas que eviten que este tipo de eventos se conviertan en una constante.






































