Desde la zona arqueológica de Zaachila y ante miles de asistentes, este lunes se desarrolló el “Laanii Roo Xten sii Xte Zaallil” que del zapoteco al español se entiende como “La fiesta grande del cerrito de Zaachila”. Esta es una de las fiestas de Guelaguetza que como en la capital oaxaqueña se hacen cada año en otros municipios de la región Valles Centrales de Oaxaca para mostrar la diversidad de danzas, rituales y bailes de las ocho regiones de la entidad.
En esta, la edición 63 de la fiesta, se contó con la participación de delegaciones como la de San Jerónimo Tecóatl, de la región Sierra de Flores Magón (antes Cañada), además de la anfitriona, los Zancudos Buin Zaa de la Villa de Zaachila, que mostraron las tradiciones del barrio de San Pedro de la Reforma.
Bajo el sol, sentado en las pendientes de la zona arqueológica o en sillas frente al escenario, miles de familias acudieron al cerrito para ser parte de esta tradición. Lo mismo miles de visitantes del estado de Oaxaca y del país, quienes tuvieron que protegerse del sol con sombrillas o sombreros, pero que durante cada danza o bailable aplaudieron por estas muestras de las culturas originarias de Oaxaca.

Las presentaciones comenzaron alrededor de las 13:00 horas, poco después del mensaje de la Diosa Pitao Kosobi (Diosa del maíz) y concluyeron hasta aproximadamente las 19:00. En este tiempo y bajo los acordes de la banda Alma Yalalteca, bailaron las delegaciones invitadas de Chinas Oaxaqueñas (valles centrales), San Melchor Betaza (Sierra de Juárez), la de Ixhuatán (el Istmo de Tehuantepec), San Juan Cacahuatepec y Pinotepa Nacional (Costa), Ejutla de Crespo (valles centrales), Tlaxiaco y Huajuapan de León (Mixteca), Sola de Vega (Sierra Sur), Flor de Piña (Cuenca del Papaloapan), entre otras.
Como cada año, también se instaló una verbena alrededor de la zona arqueológica, en la que las y los visitantes pudieron degustar los alimentos tradicionales, artesanías, entre otros productos.
Previo al “Laanii Roo Xten sii Xte Zaallil”, durante la noche del domingo se efectuó la unción de la Diosa Pitao Kosobi por parte de las autoridades municipales. Esta unción es “un momento profundamente emotivo y lleno de simbolismo zapoteca que nos conectó con nuestras raíces ancestrales”, según explicó la autoridad municipal de la Villa de Zaachila. Esto como parte del ritual para que la Diosa presida las fiestas en la zona arqueológica.
El domingo por la noche también se presentó la obra teatral “Donají, una historia de amor y tragedia”.
Las delegaciones
Se contó con la participación de San Jerónimo Tecóatl, los Zancudos Buin Zaa de la Villa de Zaachila, Chinas Oaxaqueñas, San Melchor Betaza, la de Ixhuatán, San Juan Cacahuatepec y Pinotepa Nacional, Ejutla de Crespo, Tlaxiaco y Huajuapan de León, Sola de Vega, Flor de Piña, entre otras.









































