Milagro o coincidencia, el rompimiento del sitio de 111 días, en la Heroica Ciudad de Huajuapan, fue la salvación de los sitiados y el inicio de la toma de Antequera.

Todo lo que es humano no solo me es conocido ya que tiene una historia y una cronología los hechos, lo que nos permite darles seguimiento a los aconteceres más importantes. Por lo cual sabemos fueron los Dominicos los que llegaron a la Villa de Antequera el 28 de agosto de 1528, quienes le siguieron 7 años después fueron el Prbro. Juan Diaz del clero secular que llegó con Francisco de Orozco como su capellán, el 25 de noviembre de 1521, y el que le seguiría a éste el famoso mercedario Fray Bartolomé de Olmedo, que llegó junto con los tres hermanos Alvarado en aquel ya lejano 8 de febrero de 1522, Jorge, Gonzalo y Pedro de Álvaro y Contreras, fundando la segunda Segura de la Frontera en Tututepec, reino Mixteco de Comisuchi, en la costa del pacífico, después se crearía por Bula del Papa Paulo III la provincia eclesiástica de Antequera en 1535 por lo que la ciudad de Antequera sería la capital del corregimiento a partir de 1536, tan solo 4 años después que había sido declarada ciudad en 1532, su primer obispo fue Don Juan López de Zárate, siendo consagrado en 1538, y en el año de 1592 se estableció la provincia de San Hipólito mártir de la orden mendicante, que se independizó esta de la de Santiago.
A mediados del siglo XVI (1558) la población antigua llamada ÑUDEE, se había convertido en Guaxuapa población de origen prehispánico, la corona de España se la encomendó al Español Juan Tello de Medina, sin embargo, unos años después la corona la partió determinando que una mitad fuera para la corona y la otra para Juan de Arriaga y es al final del siglo que la parte de este personaje fuera nuevamente para la corona al no tener descendencia.
Mañana día 22 y 23 estaré en Huajuapan de León, recordando y viviendo los festejos por el fin de los ciento once días de sitio, invitado por la autoridad de esa ciudad Mixteca.
El Señor de los Corazones
Lo que sabemos de la imagen del Sr. de los Corazones es que es una imagen escultórica, que en la mitad del siglo XVII fue hallada en una cueva muy cerca de la ciudad de Guaxuapa, según la leyenda la imagen fue tallada en madera en el siglo XVI como una imagen milagrosa y posiblemente ese fue el motivo por lo que hoy la devoción al Sr. de los Corazones es muy fuerte en la región de la Mixteca y esta se manifiesta con: peregrinaciones de miles de personas que visitan la ciudad cada año para venerar la imagen y pedir favores con flores a la imagen, velas y otros objetos como una muestra de su fe y gratitud.
La fiesta al señor se celebra del 29 de abril al 3 de mayo siendo el día 1 de mayo cuando se conmemora la festividad del Señor de los Corazones. Fue a finales del siglo XVI que desembarcó a través del puerto de Veracruz la imagen pasando en su camino a la mixteca por las ciudades de Xalapa Veracruz y de Tehuacán, Puebla, como una antigua y no cumplida petición que la orden dominica solicitara a la provincia de Santiago de México, pero por no sé qué cosas el Cristo nunca llegó a Guxuapa, ya que durante el siglo XVI, XVII, no llegó a la ermita asentada desde el siglo XVI en lo que hoy es el templo de San Juan concluido en el siglo XVIII, quizás fue porque los dominicos Fray Francisco Marín y Pedro Hernández, la guardaron en una cueva cerca fuera del pueblo, porque quienes predicaron en Acatlán, Chila, Tonalá, Tamazulapam, Teposcolula, Yanhuitlán, Coixtlahuaca, y por su puesto en Guaxuapa, fueron ellos y al separarse las provincias se concentraron a México en 1592, la historia, no regresaron por lo que desde esa fecha Huajuapan, Tamazulapam, Tejupan y Coixtlahuaca quedaron agregados al obispado de Puebla.
El siglo XVII fue testigo en Guaxuapan del arribo de una gran cantidad de Españoles, como los Cubas, los Abascal, los Solana, los de León, y otros como Don Ignacio Navarro y los Herrera, quienes al casarse o juntarse con indígenas, procrearon una gran cantidad de mestizos, el nombre de Guaxuapa, cambió por el de Huajuapan, así que se fundan los seminarios de Antequera y Tehuacán que dieron una gran cantidad de sacerdotes, como el padre Vicente Alcántara, quien tenía la doctrina de San Juan Bautista Huajuapan, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, por lo que le tocó el sitio.
A saber Valerio Trujano que Morelos se encierra en Cuautla el 9 de febrero de 1812, él se hace fuerte el 5 de abril de ese año, en Huajuapan, en donde el día 10 se inició el fuego sobre la ciudad, un sitio que comenzaba y se daban dos sitios a los insurgentes, pero ya habiendo salido Morelos de Cuautla por la noche del 2 de mayo, fue a una solicitud hecha para que viniera en su auxilio, siendo el portador de ella el mixteco, al que en Guaxapa se le conocía como José Antonio Corazón, el mismo que con motivos buscaba en las filas realistas al español “mano negra” un obscuro personaje que la historia no ha permitido saber su nombre y su origen pero si su fin.
El fondo de la historia es la que el llamado “Indio de Nuyoo” fue un niño que perdió al nacer a su madre, un niño que fue alimentado por su padre con una cabrita que le ofreció por instinto su alimento, su leche de cabra.
El padre de ese niño nacido en NUYOO (cara de luna) fue Yucunitzaá, descendiente quizás de Mixtecatl, el líder y guía de la nación mixteca, ese padre, sin embargo, solo con su mano derecha le dio su bendición, antes de morir con la señal de la cruz en su negra cabellera.
El niño solo pudo sepultar a su padre envuelto en un petate y desde ese momento viviría en Ñudée, la tierra de valientes, esa historia es la de Guaxapa, la que parece que duerme bajo el cerro de la soledad al oriente y el cerro de Yucunitzáa al norte.
Cumplidos los 18 años José Antonio Corazón, fue bautizado en el templo parroquial en 1793, quien fue su padrino fue el padre de la joven con quien se casó en el mes de octubre de 1811, la novia era la bella Gila, sus suegros y a la vez sus padrinos fueron Don Ismael Sánchez y Doña María, quienes los bendijeron, teniendo por fin el indio de Nuyoo una familia.
Todo cambiaría a partir de aquel 5 de abril de 1812 de aquel domingo en donde el pueblo de Guaxuapa recibía a miles de comerciantes el día de la plaza, ese día José Antonio se dirigió como siempre lo hacía al templo para visitar al Señor de los Corazones.
Aquel indio nacido y crecido en Guaxuapa, se alistó como otros tantos en las filas insurgentes, fue a la pregunta del capitán reclutador que se había colocado en un atrio, quien a ese le preguntó su nombre ¿tu nombre? Preguntó el capitán.
“José Antonio Corazón”.
¿Nada más… no tienes apellidos?
No. Respondió secamente, aunque si puede tomarse como mi nombre, entonces quedas dado de alta con el número 23, fue a ese día 5 que le siguieron cinco días de preparativos, ya que el cerco realista había quedado terminado, quedando encerrados más de 1,000 voluntarios, como José Antonio que tenía el número 23, dado como soldado en su alta en el ejército insurgente.
La arenga que escuchaba aquel joven indio era la que hiciera el Sr. Sánchez, su suegro y amigo, muchachos con valor, ya que solo pido que el Sr. de los Corazones encienda en su corazón de todos ustedes y metido sea toda una hoguera de heroísmo.
El día 10 de abril las baterías de Regules abrieron fuego sobre la ciudad, iniciando así el terrible ataque con 14 cañones, con un ejército compuesto por los comandantes Gabriel Esperón, Juan de la Vega, Juan Antonio Caldelas, que mandaba 200 negros costeños, Bernardino Bonavia, el mismísimo batallón de la mermelada, comandado por el Canónigo Don José de San Martin, y una parte del batallón de infantería de Antequera y Campeche.
En estos batallones militaron los padres realistas Manuel Ocaranza Agustino, él y el dominico Soto, quien murió por un certero disparo del experto soldado 23… a quien le han dado el nombre algunos escritores de Remigio Sarabia…(1).
La lucha ya duraba 100 días y en auxilio de los sitiados llegaron de Tehuacán dos sacerdotes que intentaron ayudar a los sitiados con sus tropas al mando del cura Sánchez y el cura Tapia, inocentemente fue una emboscada la que acabo con sus 200 elementos que quedaron tendidos muy cerca del calvario, perdiendo cañones y víveres.
Mientras esto sucedía el joven indio de Nuyoó, se había convertido en un espía que escuchaba a los realistas disfrazado de limosnero, informando de cómo, cuándo y dónde se atacaría el día siguiente.
El chito el maíz y el trigo se guardaban muy bien, pero este escaseaba por lo que se decide fundir una de las tres campanas del templo de San Juan logrando el sr. Ismael Sánchez fundir una para el cañón que quería Valeriano y hacer con ella un cañón “El Niño”, el cual ocasionó sordera y muerte a los realistas, primero con balas y después con piedras, (fueron 3 campanas las fundidas, de una de ellas salió el Nito).
Sin embargo, se requería la fe de Trujano, la fe que ideó un solemne novenario de plegaria al todo poderoso Sr. de los Corazones.
La arenga decía, es para lograr el fin que perseguimos, para eludir el peligro que tenemos, para realizar el trabajo que emprendimos por ello contamos con tres armas poderosas y de ellas nos hemos servido, el fusil… el valor… y la fe…
Esta última superior a las primeras, sin la cual el voluble corazón humano capitula vergonzosamente no sólo en las trincheras, sino en la lucha que el hombre sostiene a lo largo de su existencia y le hace arrojar cobardemente ya el fusil en la pelea, ya el noble propósito en el bien; esta última, repito, exige de todos nosotros, combatientes de ambos sexos y habitantes todos de este pueblo, que unidos en un solo corazón, en una sola y fervorosa plegaria, demandemos del Señor de los Ejércitos, del milagroso morenito, del Señor de los Corazones, centro y corazón de Huajuapan, el auxilio tan necesario en estas horas de angustia. Acojámonos todos a su paternal Corazón, vayamos todos y de rodillas ofrezcamos una novena de ruegos, seguros de que El, que es el Corazón de Ñudée, de este pueblo que con toda verdad se dice de valientes, oirá y despachará benignamente nuestra angustiada como confiada súplica.
Hijos de Huajuapan…, no desmayemos en la lucha. ¡Arranquemos un milagro al Corazón del Señor de los Corazones!
Estruendosos aplausos, gritos de entusiasmo, vivas al Señor de los Corazones, a Trujano, a Méjico brotaron en abundancia de todos los presentes en señal de absoluta aprobación. Y Trujano al frente de ellos, desde este día, noche a noche, con el rosario en las manos y a las plantas del prodigioso Crucificado Nazareno, empezaron a vencer al Amor con el amor, y al enemigo con el valor.
Fue el padre Vicente quien con Valerio Trujano sacaron al Señor de los corazones, iniciando la novena que concluiría con el sitio, lo que le dio fama a la imagen del Sr. de aquel milagro y en el año de 1770 a solicitud de los habitantes de Huajuapan, se le envío comunicación al vicario y juez eclesiástico, Joseph Mariano Ortega, para que les diera la titularidad del culto del Señor de los Corazones, una imagen de Jesucristo ancestral muy amada y venerada, teniendo como contraparte al vecindario de españoles de esa población de la Mixteca, el devoto pueblo que sitiado por fuerzas realistas y que durante 111 días fue comandada por los españoles, tuvo con el héroe Valerio, una comunión de ideas y un solo fin, resistir el sitio y asedio de los generales Bernardino de Bonavia y José María Regules Villasante.
Valerio Trujano le pidió a la población que a través del culto religioso que consigna a través de la honradez humana -todo hombre por su propia razón de ser, trae inherente en forma total su libertad- lo que fue a solicitud del insurgente Don Valerio Trujano, de que se iniciaran los rezos de nueve días (novenario) ante la imagen del Señor de los Corazones concluyendo el último día de ese novenario que ocurrió aquel milagro de liberación del sitio por el general Don José María Morelos y Pavón.
(1).- Es muy difícil pensar que el nombre fuera Remigio y el Apellido Sarabia, ya que los indígenas no tenían apellidos y si lo obtenían era a base de una compra… ejemplo el apellido de Valeriano fue comprado por su padre y así fue Valerio Trujano…
Oaxaca de Juárez, Oax., a 21 de julio de 2025
JORGE BUENO.
Cronista de Oaxaca.
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la
Federación Nacional de Asociaciones
de Cronistas Mexicanos, A.C.


































