Un fuerte reclamo social se desató en redes y medios luego de que turistas provenientes de Jalisco denunciaran públicamente el grave estado de salud de un caballo maltratado, visible a plena luz del día en la calle Rinconcito, a dos cuadras de la carretera a Zipolite, en el Pueblo Mágico de Mazunte. Además del caso de maltrato animal, los visitantes expresaron su profunda decepción ante el ambiente general de abandono, consumo abierto de estupefacientes y presencia de personas en situación de calle.
“Estamos decepcionados de este lugar que tanto se promociona y no hay autoridad que intervenga ante estas anomalías”, expresó indignada Klaudya Nares,
La visitante envió su testimonio al buzón de un medio local junto con imágenes del equino en aparente agonía.
“El caballo me pidió ayuda, que vean su mirada y lágrimas”, declaró.
“NO PUEDE SER UN PUEBLO MÁGICO CON ESTA REALIDAD”
El caso ha generado controversia no solo por el sufrimiento del animal —explotado, amarrado bajo el sol y visiblemente desnutrido—, sino por lo que los visitantes denuncian como un deterioro generalizado del entorno turístico. En su mensaje, Nares cuestiona la distinción de “Pueblo Mágico” otorgada a Mazunte:
“Soy una turista que no puede aceptar que según ustedes nombren pueblo mágico a Mazunte cuando existe un aberrante maltrato, abandono y poca empatía por los seres vivos”, escribió.
“No más violencia, no más abusos en contra de los que no tienen voz. Un pueblo no puede ser mágico cuando se huele a mariguana por todo el pueblo, hay borrachos, animales en situación de calle y música hasta altas horas de la noche”.
MALTRATO ANIMAL: DELITO QUE SE PERSIGUE DE OFICIO EN OAXACA
Desde junio de 2024, en Oaxaca se castiga el maltrato animal con penas que van de uno a cinco años de prisión. Esto, conforme al artículo 419 del Código Penal estatal. Según esta ley. El maltrato incluye causar dolor o afectaciones a la salud de un animal, mantenerlo amarrado, sin alimento, ni protección del clima.
En el caso de Mazunte, el caballo identificado por los turistas estaba bajo custodia de un hombre conocido como “el Dollar”. Además, el equino permanece expuesto al calor, sin atención veterinaria y en condiciones visibles de abandono, según testimonios.
“Es aberrante, es triste esta situación de este ser vivo, usado, explotado bajo los rayos del sol, amarrado, a la vista de todos y que nadie haga nada por él”, lamentó Nares.
La legislación estatal también contempla penas mayores si se prolonga el dolor del animal, si se le causa daño permanente o si el abuso es grabado y difundido. Además, establece que estos delitos se persiguen de oficio. Es decir, las autoridades no necesitan denuncia formal para intervenir.
MÁS ALLÁ DEL CASO: UNA POSTAL INCOMODA DEL TURISMO EN LA COSTA OAXAQUEÑA
La denuncia pública también lanza una crítica profunda al modelo turístico de Mazunte. Si bien ha sido promovido por sus playas y su aura ecológica, las condiciones sociales actuales parecen contradecir esa imagen.
La acumulación de problemáticas como el consumo libre de estupefacientes, el ruido excesivo, el abandono animal y el desorden urbano han deteriorado la experiencia turística. Con ello, generado molestia entre algunos visitantes que esperaban armonía y conservación.
“Mágico es el mar, la naturaleza, sus animales bien cuidados, sin pobreza. Un pueblo hecho con amor y espíritu, donde todos vivan en armonía”, concluye Nares.
DÍA MUNDIAL DEL CABALLO Y LLAMADO URGENTE A LAS AUTORIDADES
La denuncia llega a solo días de haberse celebrado por primera vez el Día Mundial del Caballo, instaurado por la ONU el 3 de junio de 2025 y conmemorado el 11 de julio. La ironía es contundente: mientras se celebra la dignidad de estos animales, en Mazunte, uno de ellos agoniza bajo la mirada indiferente de turistas, locales y autoridades.
Finalmente, la ley es clara y contundente, pero su aplicación sigue siendo cuestionada. Se espera que las autoridades de Santa María Tonameca y del estado de Oaxaca actúen de inmediato. Tanto en la protección del equino como en la atención integral a la situación social que ha convertido a Mazunte en una postal incómoda del turismo costero mexicano.








































