Hoy que se han dado resultados de quienes son Jueces y Magistrados, Ministros, quedan las grandes preguntas por responder: ¿Qué se espera de los juzgadores para con la sociedad?, ¿Será que solamente podrán conocer asuntos de índole particular y no social?, ¿Será posible que se manifiesten en favor de las personas menos favorecidas al plantearse un problema social y se puedan manifestar en favor de los Derechos Humanos Colectivos y Sociales que han sido vulnerados por las autoridades?, ¿Serán defensores públicos para los casos en que suba el precio de las gasolinas, suba el precio de la canasta básica alimentaria, o en favor de los salarios mínimos en el territorio nacional?.
¿Será que hace falta ahora una Defensoría del Pueblo para detectar los problemas sociales y colectivos para pedir ahora Justicia a los Jueces, Magistrados y Ministros electos popularmente?, o ¿Seguiremos en la tradición de que los juzgadores solamente conocerán de asuntos individuales y serán omisos ante situaciones sociales, por no existir acción alguna intentada en favor de colectividades cuando no se puede actuar oficiosamente en favor de quienes necesitan tener justicia?, ¿Quién detectará y hará denuncias a estos jugadores como Defensores de Derechos Humanos del Pueblo?, ¿Será que los juzgadores tienen conciencia social para defender los intereses por derechos colectivos y sociales, siendo Juez y Parte en cada asunto?, ¿Las instituciones de Derechos Humanos establecidas podrán actuar en lo inmediato ante estos juzgadores?, ¿Los organismos No Gubernamentales?, ¿Los partidos políticos de oposición?, ¿Los grupos de presión social que con consignas queman instituciones?, ¿o será más de la misma Justicia que nos han dado durante mucho tiempo, solamente que cambió la forma de elegir a los Jueces, Ministros y Magistrados?.
Hay muchas preguntas aún y expectativas sobre cómo será la justicia venidera, cuando se pide un sólo voto se legitima la actividad democrática de elección de Jueces y Magistrados, sin embargo, el voto dado en materia judicial, debe corresponder una responsabilidad, no sólo adquirir un cargo en el que se pretende quitar la figura de autoridad a la función judicial, al pretender quitar la Toga y Birrete a una investidura a ministros de la Suprema Corte de Justicia por ser elitista y hasta considerarse autoritaria, pretendiendo imponer hasta flores o vestimentas diferentes a la función judicial.
Estamos en el régimen de desaparición de solemnidades judiciales, estamos ante la desaparición de formalidades y solemnidades de quienes darán justicia, estamos ante el panorama de quien otorgue Justicia debe hacerlo con la Constitución federal y los tratados internacionales, con conciencia social y colectiva, Indígena o grupal, ante una nueva forma de querer dar Justicia porque así lo indica un régimen nuevo sin ideología propia de una Cuarta Transformación que no se ha determinado como Ideología sino como pretexto político, ya que no existen a la fecha ideólogos para determinar en materia de justicia el cómo será impartirla para beneficio social y colectivo sin restricciones o sin acudir a criterios del pasado judicial.
Será materia de grandes debates, la nueva impartición de justicia y sus criterios (si es que realmente existen o realmente se puedan justificar en forma fundada y motivada), la justicia social no existe en México de la forma de defensa de Derechos Laborales o de Derechos Agrarios; no existe una justicia social que atienda al campesino, al agricultor, a los que protestan por mejores salarios o mejores prestaciones sindicales en diferentes materias.
No existe una conciencia social en favor de los problemas de salud imperantes en México, no existe una conciencia social en favor de mejorar el salario mexicano, en todos los rubros de producción del país, ¿Será que este nuevo Poder Judicial si tenga esa conciencia social para beneficio colectivo?, los derechos son cambiantes y evolutivos, hoy nos enfrentamos a nuevos paradigmas del derecho, se está robusteciendo y forjando por ejemplo, el derecho a la ciudad, el derecho a la igualdad, el derecho al internet como derecho social de última generación de derechos humanos, el derecho a una vida plena, desarrollo sano familiar y respeto a los animales como seres sintientes, el derecho de seguridad social cuando ya no existen condiciones de respetarse los derechos jubilatorios porque ya no existen Contratos Colectivos de Trabajo y el derecho laboral esta atomizado, destruido que casi no queda ningún derecho que defender ante el Outsoursing y los abusos a los derechos laborales de los trabajadores y burócratas para despedirlos sin más razón que un Decreto Legislativo que no defiende derechos laborales, sino que afecta a la clase trabajadora y que no es defendida aún esta causa al menos, por algún Juez, Magistrado, ya no digamos Ministro que lejanos a la realidad social, su realidad no pertenece a este círculo de dolor social.
Nadie en el país se ha expresado desde el Poder Judicial por los grandes problemas nacionales como el tráfico de drogas o tráfico de órganos o desapariciones forzadas, ningún Ministro, Juez o Magistrado se pronunciará por miedo o por excusarse de no ser su función judicial, aunque tenga la conciencia de que está mal o bien un asunto planteado.
Ningún Juez se pronunciará socialmente de oficio: Si no tiene en sus manos una demanda o denuncia, tampoco lo hacen, ni lo harán los Ministerios Públicos de Oficio, menos a quienes consideran no les afectan los problemas sociales de una comunidad o ciudad.
Ningún Juez se pronunciará socialmente de oficio: Que existen gastos gubernamentales que no deberían existir, (Como los millonarios gastos de la Secretaría de Cultura en Oaxaca) o que existe un gran nepotismo en el servicio público, que todos los familiares de los servidores públicos privilegiados cobran en nómina y existen favores entre servidores públicos y el tráfico de influencias está presente en todo momento en el gobierno, por ejemplo, ningún juzgador se pronunciará en favor de las mayorías, en favor del pueblo, por tanto, no podremos esperar juzgadores con conciencia social, con conciencia colectiva, con conciencia popular.
Esperemos resultados de actividades jurisdiccionales y sabremos con exactitud si solamente cambiaron las formas, no el fondo del gran problema en que cambiamos de juzgadores para beneficio del pueblo, aunque desconozcamos hasta donde este compromiso y conciencia social, es a favor de los que menos tienen y pueden, el pedir justicia. Si los jueces son elegidos por el pueblo, ellos también son patria, se les pide, hagan patria en favor del pueblo, sean humanos, sean sensibles, sean humildes, el pueblo lo agradecerá.




































