La noticia cayó como una sorpresa amarga para los habitantes del Istmo de Tehuantepec: su delegación no participará en la Guelaguetza 2025. El anuncio desató un clima de indignación y tristeza entre los ciudadanos, quienes ven esta exclusión como un agravio al legado cultural del municipio y una muestra más del deterioro institucional que atraviesa la administración local encabezada por la presidenta Ana Cecilia Pérez Velázquez.
Tehuantepec, reconocido históricamente como un pilar del folclore oaxaqueño, no podrá presentar su tradicional Sandunga, una de las estampas dancísticas más icónicas del festival. Esta ausencia representa no solo una pérdida artística, sino también un golpe simbólico a la identidad del Istmo.
Indignación popular: “Una vergüenza histórica”
La exclusión ha provocado una fuerte reacción entre los sectores culturales y sociales del municipio. Voces de diferentes agrupaciones han calificado el hecho como una “vergüenza histórica”, señalando a la actual administración municipal por su incapacidad de gestionar una participación que ha sido constante durante décadas.
“Ver una Guelaguetza sin la Sandunga es como ver Oaxaca sin alma”, comentó una gestora cultural local.
Las críticas se centran en la falta de organización y el abandono institucional de una tradición que ha representado a Oaxaca frente a miles de espectadores nacionales e internacionales.
Gestión municipal en crisis: más allá de la Guelaguetza
La polémica por la Guelaguetza ha sido la chispa que encendió una lista creciente de inconformidades. Ciudadanos denuncian la persistencia de cortes de energía eléctrica debido a fallas no atendidas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), afectando a colonias enteras durante días sin solución definitiva.
A esto se suma la parálisis de obras públicas, la falta de mantenimiento urbano y una profunda crisis en los servicios de salud. Clínicas desabastecidas, escasez de personal médico y abandono en varias colonias reflejan una administración municipal que, según los habitantes, va “en retroceso”.
Anuncian protestas ante el abandono
Como respuesta, varios colectivos ciudadanos han comenzado a organizar posibles bloqueos y movilizaciones en distintos puntos del municipio.
“No solo es la Sandunga, es todo lo que nos han quitado: salud, luz, seguridad, cultura”, señaló un habitante durante una reunión comunitaria.
El ambiente en Tehuantepec es de creciente tensión, y se anticipa que las protestas se intensifiquen si las autoridades no presentan soluciones claras y de corto plazo.
Una Guelaguetza sin Tehuantepec: ¿precedente o advertencia?
La ausencia de Tehuantepec en la Guelaguetza 2025 no es un hecho menor. Representa un llamado de atención sobre cómo la desorganización institucional puede afectar incluso los pilares culturales más sólidos del estado. El caso podría sentar un precedente peligroso si no se toman medidas para corregir el rumbo.
Mientras tanto, la tradicional Sandunga no sonará este año en la Rotonda de las Azucenas, y su silencio será, para muchos, el eco de un pueblo que exige ser escuchado.










































