Este lugar se ubica entre la Sierra Mazateca y la Sierra Mixteca-Chocholteca, con un patrimonio natural abundante y hermoso. Su nombre proviene del náhuatl “quiotl” que significa tallo donde florecen los magueyes y “tepetl” que quiere decir cerro de los quiotes, posteriormente se adoptó la veneración a Santiago Apóstol, conformándose así su nombre actual.
Este es un lugar con una historia interesante, puesto que se cuenta que el pueblo fue colonizado por el expansionismo del imperio zapoteca, este lugar fue identificado como el límite norte de este imperio, por lo que aquí se estableció una fortaleza que controlaba el paso de los pueblos que venían del centro del país hacia el Valle de Oaxaca, este mismo paso se conservó durante la época colonial, cuando se estableció el Cacicazgo de Quiotepec, por el mismo Marqués del Valle de Oaxaca, dando a este lugar el nombre de Camino Real a Oaxaca.
El antiguo pueblo se encuentra en medio de dos ríos, por el norte pasa el Río Salado, nacido en la mixteca poblana-oaxaqueña y por el sur se encuentra el Río Grande o Río Quiotepec, que nace en la Sierra Juárez, ambos se unen en la parte baja del gran Cerro de las Ruinas, siguiendo su paso ya en uno solo caudal que se llama: Río Santo Domingo y el cual desemboca en la Cuenca del Papaloapan.
Santiago Quiotepec es uno de los pueblos que se vio beneficiado por la construcción de la línea del Ferrocarril Mexicano del Sur, que inició sus funciones a fines del año de 1892, destacaron dentro de su patrimonio tres puentes de grandes dimensiones, la estación de ferrocarriles, los cuartos para la sección de rieleros, dos túneles y un tanque de abastecimiento de agua para las máquinas y otras estaciones.
Se dio a conocer y apareció este bello e histórico pueblo en el mapa turístico gracias a que fue beneficiado por un proyecto de ecoturismo con el cual se pudieron construir los miradores, cabañas, zona de acampado, comedor y más servicios para la comodidad de los visitantes, ya que cuenta con varios atractivos turísticos como la zona arqueológica Ciudad Vieja de Quiotepec, las construcciones ferroviarias, el paseo por el Río Grande, así como la visita del templo de Santiago Apóstol, el Río Cacahuatal, el Santuario de las Rosetas o simplemente caminar por el pueblo, ya que es un pueblo con una arquitectura llamativa en donde destacan las fachadas de casas de adobe y caminos de tierra.
Visitar Santiago Quiotepec es tener un encuentro con la historia, la cultura y la naturaleza. Por eso el muralista nacido en este lugar Kevin Soriano hace una invitación a que visiten este pueblo conocido como “El Tesoro de la Cañada”, un pueblo de apenas 300 habitantes, pero que es una maravilla y se encuentra a tan solo dos horas y media de la capital oaxaqueña, así como a dos horas de la Ciudad de Tehuacán Puebla, exactamente en el km 97 de la carretera federal 135 Tehuacán-Telixtlahuaca.
Teresa Sánchez Domínguez, una maestra de baile con gran experiencia
La maestra Teresa Sánchez Domínguez dejó una huella imborrable en Huatulco, a pesar de que ahora vive en Puebla, la bailarina profesional, coreógrafa y maestra de danza llegó a Huatulco con una cadena hotelera y estuvo en diferentes ciudades y países, pero en Huatulco pudo llevar a cabo el sueño de compartir su pasión por la danza y fundó así la Academia Profesional de Danza Corsán, un espacio donde niños, adolescentes y adultos encontraron un lugar para expresar su creatividad y pudieron desarrollar su talento.
La Academia Corsán se convirtió en un semillero de bailarines, convirtiendo a Huatulco en un centro de danza, en donde también periódicamente se montaban espectáculos de baile, se pusieron en escena los más clásicos como son “Las Vegas”, “Broadway”, “Mujeres Asesinas”, “Las películas más taquilleras de Hollywood”, y muchísimos más, incluyendo también de danza folclórica oaxaqueña y de todo el país.
Su enseñanza inspiradora y su dedicación permitieron que muchos de sus alumnos destacaran en el mundo de la danza, algunos incluso ejerciendo la carrera de bailarín profesional en Huatulco y en otras ciudades del país. La calidad de la enseñanza de la maestra Teresa o conocida también cariñosamente por sus alumnos miss Tere, fue tal que varios de sus alumnos consiguieron becas para estudiar a nivel universitario en diferentes Instituciones de nivel superior, en diferentes lugares de la República Mexicana.
La maestra Teresa Sánchez Domínguez dejó un legado invaluable en Huatulco, que se traduce en la pasión por la danza, en el talento de sus alumnos y en la formación de futuros bailarines. Su nombre está para siempre ligado a la historia de Huatulco, en donde puedo decir que nadie ha hecho lo que ella venía realizando, ya que en los hoteles hay espectáculos, pero no están abiertos al público abierto como los que hacía la maestra Teresa Sánchez, y decir maestra, es porque cuenta con una maestría en Administración, ya que ella también estudió la carrera de LAE y posteriormente hizo el postgrado.
Actualmente radica en Puebla en donde realiza su trabajo de mamá y jefa de casa, lo que hizo que reorganizara su vida al lado de su esposo y sus dos hermosas niñas. Ella tuvo que regresar porque su papá hace unos años, quien radicaba en Puebla, enfermó y por ello fue que la maestra Tere llegó con su familia ahí para convivir con él en la última etapa de su vida.
Ella ahora se siente agradecida porque se le dio la oportunidad de formar un taller coreográfico en el Benemérito Instituto Normal del Estado de Puebla BINE y trabaja con diferentes niveles educativos. Su esposo, por otra parte, es instructor en la Academia Militarizada “Ignacio Zaragoza”, en donde ella fue invitada a unirse al equipo de trabajo con la misión de crear eventos culturales y artísticos. Ahora ha formado otra compañía de danza en Puebla y se siente feliz de transmitir sus conocimientos a niños y jóvenes, montando espectáculos y participando en celebraciones importantes, lo que la hace sentirse sumamente feliz y estando al tanto de su familia, como mamá y como esposa.












































