La Federación, el Gobierno de Oaxaca y la sociedad civil deben integrar un sólido frente de acción que permita brindar servicios médicos, psicológicos y de trabajo social a niños, adolescentes y adultos afectados por las adicciones.
Implementar estrategias, programas y acciones en materia de prevención, tratamiento y rehabilitación de adicciones en la entidad que ayuden a más de 550 mil jóvenes de entre 12 y 17 años de edad en el estado.
La prioridad deben ser los hogares, las aulas, los centros de trabajo y los espacios públicos, toda vez que este flagelo afecta principalmente a los niños y adolescentes, sin distinción de género o condición socioeconómica. Un esfuerzo conjunto para construir paz y bienestar, rompiendo el paradigma de la guerra contra las drogas.
La estrategia ha unido a varias instancias en torno a un objetivo común, construir una nueva realidad donde todas las personas con problemas de adicciones sepan que hay una familia, una escuela y una comunidad consciente de que este problema no es individual, sino de todas y todos.
El abuso y dependencia de sustancias como el alcohol, tabaco y drogas, constituyen los principales problemas de salud pública de nuestro tiempo, cuyas consecuencias trascienden el ámbito de la salud individual y repercuten negativamente en la dinámica familiar y comunitaria.
Los estudios actuales indican que el inicio del consumo es entre los 12-13 años. El inicio o vía de entrada suele ser el alcohol y el tabaco, posteriormente la progresión observada es hacia mariguana y la cocaína en muchos casos, siendo esta progresión mayor cuanto más precoz es el consumo.
Se han propuesto varias explicaciones para esta progresión en el consumo: pacientes con historia familiar de consumo, herramienta que utiliza el adolescente para “encajar” con un grupo de iguales, o para mejorar su nivel de socialización al permitir cierta desinhibición, o en algunos casos como recurso para adaptarse a situaciones nuevas, o difíciles vividas por el adolescente como son rupturas de pareja, separación de padres, adaptación a nueva institución escolar, cambio de vivienda.
Protección civil
La cultura de protección civil busca dar a conocer las acciones dirigidas a la población en general, con la finalidad de que le permita identificar de forma clara los mecanismos de prevención y autoprotección ante una calamidad o desastre.
Dentro de las acciones emprendidas por Protección Civil se encuentra difundir programas y materiales de prevención de desastres, poner a disposición de los sectores público, privado y social, cursos de capacitación en materia de protección civil.
Hace años se elaboraron los primeros esbozos de planes de protección civil para el estado con la perspectiva a la prevención y mitigación de daños de fenómenos naturales sobre la población, pero al paso del tiempo se han convertido en obsoletos y en el peor de los casos, simple y sencillamente no existen.
No sólo se trata de proporcionar información básica regional de la distribución de zonas de erosión, deslizamiento de terrenos y sismicidad del estado, con el propósito de integrar información digital disponible en un sistema de información geográfica que permita la visualización y la consulta de los atributos de los temas tratados.
Al paso del tiempo se han convertido en una herramienta indispensable para tratar de entender todos estos fenómenos y poder enfrentarlos, pues sin duda, los peligros naturales se deben a circunstancias naturales que ponen en peligro el bienestar del ser humano y su medio ambiente. Los riesgos más conocidos son los que se materializan de forma episódica, a menudo con alcances catastróficos.
Con todo, hay riesgos continuados cuya naturaleza resulta menos obvia, como los relacionados con la radiactividad natural o los metales tóxicos presentes en la naturaleza. Los desastres climáticos incluyen varios tipos de tormentas, daños a las líneas de costas, las sequías, las inundaciones, el granizo, los rayos del sol y los incendios debido a causas naturales.


































