Un episodio de violencia ensombreció la liga de fútbol en el Reino Unido durante el partido entre el Barnet y el Wealdstone, el pasado 3 de febrero, donde un grupo de aficionados encolerizados protagonizó agresiones tanto contra un árbitro como contra un trabajador del estadio, tras el empate en el marcador.
Según informes locales, las agresiones se desencadenaron segundos después del minuto 100, cuando el árbitro Dale Baines fue golpeado en el hombro por una bengala lanzada por los aficionados del Barnet, molestos por un gol anotado por el Wealdstone. Las imágenes captadas por asistentes del juego muestran el momento exacto del ataque, el cual quedó documentado y fue difundido en redes sociales.
La violencia no se detuvo ahí, ya que aficionados del Wealdstone ingresaron al terreno de juego y se enzarzaron en una pelea con un miembro de seguridad del estadio. El guardia de seguridad resultó gravemente lesionado y fue golpeado por al menos dos individuos antes de que jugadores de ambos equipos intervinieran para detener la confrontación.
La reacción en redes sociales fue inmediata, con numerosos internautas condenando enérgicamente los actos de violencia. Comentarios como “A ellos no se les debería permitir volver a ningún estadio de fútbol nunca más”, “Espero que el club le pague al guardia un mes de dinero” y “Ambos clubes no deberían tolerar este tipo de payasadas ridículas” inundaron las plataformas digitales.










































