Las autoridades de Indonesia han informado sobre la erupción del monte Merapi, uno de los volcanes más activos del país, el pasado domingo 21 de enero. Situado en la frontera entre la provincia de Java Central y la Región Especial de Yogyakarta, la erupción provocó que la lava recorriera aproximadamente 2 kilómetros por las laderas, generando una situación de emergencia que llevó a la evacuación inmediata de la población local.
Agus Budi Santoso, jefe del Centro de Investigación Tecnológica y Desarrollo de Desastres Geológicos de Indonesia, reveló que nubes de gas de hasta 100 metros de altura se desprendieron durante la erupción. La evacuación se llevó a cabo para prevenir consecuencias más graves y proteger la seguridad de los residentes en la zona afectada.
Hace unas horas el #Volcan Merapi ubicado en Java Central, #Indonesia entro en actividad
Expulsado una columna de humo y ceniza que se elevó más de ±2.000 metros y afectó partes de Bayolali Regency. pic.twitter.com/Ha699LP5Ax
— Angel Cordero (@GuarimberoDigit) January 22, 2024
Imágenes y videos que circulan en redes sociales muestran una imponente columna de humo negro elevándose tras la erupción del monte Merapi. Medios locales informaron que, debido a la dirección del viento, la vertiente oriental del volcán se ve afectada por la lluvia de ceniza volcánica.
Ante esta situación, las autoridades indonesias han exhortado a la población a utilizar mascarillas y gafas para proteger su salud, y se desaconsejan las actividades al aire libre hasta que la lluvia de cenizas disminuya. También se insta a evitar acercarse a un radio mayor de 7 kilómetros del volcán y a conducir con precaución, ya que las carreteras se ven afectadas por la ceniza volcánica, dificultando la circulación vehicular.
El monte Merapi, parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, se ubica a 30 kilómetros de Yogyakarta, un importante centro cultural de Java. A lo largo de la historia, se han registrado más de once erupciones, siendo la más mortífera en 1979, con un saldo de 60 personas fallecidas. Las autoridades continúan monitoreando la situación y proporcionando directrices para mitigar los riesgos asociados con la actividad volcánica en curso.










































