El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado una recompensa de 5 millones de dólares por información que lleve al arresto de Jesús González Peñuelas, conocido como “Chuy González”, capo mexicano acusado de liderar una organización dedicada a la producción y distribución de metanfetamina, marihuana, heroína, cocaína y M-30, pastillas de fentanilo disfrazadas de oxicodona. Este último componente ha contribuido a la actual crisis por el consumo de drogas sintéticas en la población estadounidense.

El fugitivo enfrenta cargos formales en el Distrito de Colorado y el Distrito Sur de California, bajo el cargo internacional de tráfico de narcóticos. El Departamento de Estado ha emitido un comunicado detallando la información necesaria para denunciar y obtener la recompensa ofrecida por la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Para proporcionar información sobre “Chuy González,” la DEA ha habilitado el número +1-720-355-0168 para llamadas telefónicas, mensajes de texto o WhatsApp, así como el correo electrónico [email protected] para comunicación formal.
Perfil del capo mexicano “Chuy González”
Estados Unidos incluyó a Jesús González Peñuelas en su lista de narcotraficantes de alto perfil en 2021, así como a la organización criminal que lleva su mismo nombre, “González Peñuelas”, con actividades principalmente en el norte de México. Describen a “Chuy González” como un importante distribuidor de fentanilo hacia los mercados mexicanos.
El cartel de “Chuy González” está vinculado al Cártel de Sinaloa, del cual formó parte después de una ruptura con el Cártel de los Beltrán Leyva. Su área de operaciones se centra en la frontera de Sinaloa y Nayarit, señalada como un punto clave en el mercado del narcotráfico asiático.
A pesar de ser identificado como líder de una organización, las autoridades estadounidenses destacan su colaboración con Meza Flores, líder de los Mazatlecos, aunque este vínculo se presenta como de subordinación. Los Mazatlecos surgieron como un remanente de Los Beltrán Leyva, desvinculándose del Cártel de Sinaloa tras el arresto de Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo”, en 2008.
La recompensa ofrecida forma parte del Programa de Recompensas por Narcóticos (NRP) del Departamento de Estado, gestionado por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, que destaca una inversión de más de $170 millones en acciones contra el crimen organizado, contribuyendo a la condena y aprehensión de más de 90 mil delincuentes internacionales.










































