La celebración de navidad en el hogar de Víctor Figueroa se tornó en tragedia después de una violenta disputa por el volumen de la música. La discusión culminó con Figueroa, armado con una pistola, disparando a quemarropa contra su esposa, Rosana Coronel, y su cuñado, quienes perdieron la vida en el incidente.
El violento episodio tuvo lugar cuando Víctor y Rosana, acompañados por el hermano de ella, se reunieron para celebrar la Navidad. La situación se descontroló cuando Víctor se negó a bajar el volumen de la música, irritando a los presentes. La petición desencadenó una serie de agresiones físicas por parte de Figueroa hacia Rosana.
La escalada de violencia alcanzó su punto crítico cuando Víctor, portando una pistola que llevaba consigo, abrió fuego contra su esposa. En un intento desesperado por proteger a su hermana, el cuñado también resultó herido de gravedad al recibir disparos de Figueroa. La hija de Rosana, Anabela, fue testigo directo del trágico suceso.
Después de los seis disparos que resonaron en la casa, Figueroa intentó huir a bordo de un vehículo Volkswagen Suran color gris. Sin embargo, su intento fue frustrado por la intervención rápida de la policía, que lo detuvo. Durante la detención, se encontró en posesión de un revólver calibre .38, el arma con la que perpetró el doble homicidio.
Anabela, visiblemente conmocionada, relató el horror que presenció: “Le pegó a mi mamá, mi tío la defendió y ahí sacó la pistola y los mató a los dos. Mis hermanas estaban dentro de la casa. Se escucharon 6 disparos”.
Aunque Anabela sabía que Figueroa era una persona agresiva, la brutalidad de los asesinatos dejó a la familia en estado de shock. “No creo lo que está pasando. Este asesino dejó a mis hermanitas de 11 y 15 años sin mamá. Ella era una buena mujer, era trabajadora. Sabíamos que era violento, pero nunca nos imaginamos algo así”, expresó, agregando: “Ahora solo pedimos que se haga justicia por mi mamá y mi tío y que como mínimo, le den perpetua. Que se haga justicia, porque no tiene nombre lo que hizo”.










































