En una histórica decisión, el Congreso de Estados Unidos destituyó este 1° de diciembre al legislador republicano George Santos, quien fue acusado de mentir sobre sus antecedentes familiares y realizar actividades financieras fraudulentas, entre ellas, el uso de donaciones de campaña para costosos tratamientos de Botox y suscripciones a contenido explícito en el sitio web Onlyfans.
Santos, quien logró su elección afirmando ser descendiente de judíos víctimas del Holocausto, se enfrentó a acusaciones de fraude con tarjetas de crédito, robo de identidad y cobro indebido de prestaciones por desempleo durante la pandemia de coronavirus antes de asumir su cargo en el Congreso. Además, el informe del Comité de Ética de la Cámara reveló que el ahora excongresista intentó explotar fraudulentamente todos los aspectos de su candidatura para beneficio financiero personal.
El escándalo llevó a Santos a ser la sexta persona en la historia del Congreso estadounidense en ser destituida, marcando un hito en las acciones disciplinarias de la Cámara de Representantes. La votación a favor de la expulsión fue de 311 a 114, alcanzando la mayoría especial de dos tercios requerida para llevar a cabo la medida.
George Santos, de 35 años e hijo de inmigrantes brasileños, había sostenido en su defensa ante el Congreso que estaba siendo víctima de “acoso”. Sin embargo, el informe del Comité de Ética presentó una “evidencia abrumadora” de la mala conducta del legislador, quien se declaró no culpable de las acusaciones federales, que incluyen fraude a donantes de campaña, lavado de dinero y fraude electrónico.
El escándalo salió a la luz hace dos semanas, cuando se reveló que Santos había utilizado fondos de campaña para tratamientos estéticos con Botox y suscripciones a Onlyfans, un sitio web de contenido explícito.










































