A casi un mes de la renuncia del titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Oaxaca (Propaeo), Ernesto Ruiz López, sigue acéfalo el cargo, toda vez que no se ha nombrado a la persona que sustituirá al ex funcionario.
De acuerdo a los últimos reportes de la dependencia estatal, hasta mayo habían efectuado más de 60 inspecciones por denuncias de impacto ambiental en distintas regiones del estado.
Principalmente quejas por disposición final de residuos sólidos urbanos en sitios no autorizados, así como la ilegal extracción de materiales pétreos en los ríos, construcción de fraccionamientos sin permisos ambientales, plazas y centros comerciales sin autorización oficial, además de tala ilegal.
Antes de la renuncia de Ruiz López se habían realizado unas 37 visitas de inspección y 28 visitas oculares derivado de denuncias por una mala disposición de residuos, manejo inadecuado, tiraderos a cielo abierto y quema de desechos.
Mientras que a inicio de año, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Oaxaca realizó la clausura de la explotación irregular de material pétreo en La Llovizna, zona de reserva comunitaria compartida por Unión Hidalgo y La Ventosa, en el Istmo de Tehuantepec.
Defensores comunitarios de Unión Hidalgo constataron el uso de explosivos sin autorización y con pleno desconocimiento de las poblaciones y autoridades locales.
Presentaron una denuncia ante la Propaeo por el uso de bienes nacionales sin autorización y con daño a la biodiversidad, la cual finalmente procedió con la clausura del lugar hace unos meses.
Sin embargo, la Propaeo no logró clausurar el sitio ni impedir el uso del playón del río Atoyac por parte de recolectores particulares adheridos a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM).
Solo por dos semanas, la autoridad municipal limpió el sitio utilizado como zona de transferencia y también el predio ocupado por los recolectores particulares, no obstante pasadas las fiestas ya empezaron su retorno.
Aunque tres elementos de la policía montada del ayuntamiento capitalino mantiene el “resguardo” de la zona federal, no han logrado impedir que el predio se vuelva a utilizar como tiradero clandestino.







































