En el cuarto año de gobierno ya sabemos perfectamente los logros y fracasos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Sus simpatizantes destacaron todo lo que consideran positivo y sus enemigos van a ponderar lo que ellos consideran un error. Una de las constantes que veo es que los enemigos de AMLO han tenido que recurrir a las mentiras para atribuirle errores graves, yo creo que no es necesario mentir, que en la realidad se pueden encontrar varios temas para reclamarles falta de atención y cuidado. Pero lo positivo supera en mucho los errores.
Las instrucciones de no robar, no mentir y no traicionar al pueblo se han convertido en normas de conducta para los funcionarios que él nombra. Los secretarios de estado, subsecretarios, oficiales mayores y directores de las empresas descentralizadas o programas importantes están sujetos a un riguroso escrutinio por parte de la presidencia y de un pueblo que seguramente no está tan politizado e informado como afirma el presidente, pero está más despierto y atento a las acciones de gobierno. La conferencia de prensa denominada La Mañanera, ha cumplido con el objetivo de informar, concientizar y educar en la política a un gran número de mexicanos que antiguamente desatendían esos menesteres.
La población en general está más informada y atenta al acontecer nacional. Existe una batalla en los medios de comunicación masiva en todo el país contra AMLO, en la mayoría de los casos porque se les han dejado de otorgar a los dueños de los medios una serie de concesiones económicas para que se hable bien del gobierno. La merma económica, la falta de un dinero fácil producto de la corrupción de los medios ha exacerbado los niveles de una discusión política, que no es propiamente una discusión, sino que es una queja porque no se les da la cantidad de dinero a la que los gobiernos neoliberales los tenían acostumbrados para que hablaran bien de los presidentes neoliberales.
En mi experiencia veo que por primera vez la prensa nacional en general, sea periódicos, radio, televisión es absolutamente y totalmente libre. Puede decir lo que quiera, Aun tratándose de medios de comunicación oficiales, como es el caso de Oaxaca donde tenemos un sistema de radio y televisión, se puede decir lo que quieran los comentaristas y dueños, lo que su inteligencia o falta de ella les dicte, lamentablemente sus críticas y comentarios están tamizados por la falta de dinero, los contratos que utilizaba el gobierno para corromper a los directivos y dueños de los medios masivos de comunicación. También se suspendieron las dádivas a los intelectuales que habían hecho de sus comentarios una mercancía.
Tenemos a Héctor Aguilar Camín, como muestra de esos hombres, sin duda inteligentes, que habían hecho de sus comentarios una mercancía para negociar contratos, prestaciones a sus medios de comunicación. A Héctor Aguilar Camín le daban a imprimir anualmente parte de los libros de texto gratuito lo que constituía uno de los más grandes negocios editoriales que se hacen en México. Al retirarle esa concesión es lógico que este disgustado, enojado y que saque toda su flema conservadora para atacar a la Cuatro T y sus protagonistas. Hombre admirable Héctor Aguilar Camín, se enajeno con el dinero, que ganaba al imprimir los libros de texto y con las prestaciones que tenía su revista Nexos, en la cual, sin duda alguna, se publican algunos de los más valiosos e interesantes ensayos sobre la realidad mexicana y mundial.
Los ataques al gobierno de AMLO han subido de tono, se llega incluso hablar de un “golpe de estado” como ocurrió con don Francisco I Madero hace un siglo, época en que los pocos periódicos que circulaban en ese momento prepararon el ánimo político de la república, para que el golpe de estado del Chacal Victoriano Huerta se viera como algo necesario. La muerte de don Francisco y su Hermano fue vista como un mal necesario por los gacetilleros de esa etapa. Las condiciones son distintas y se olvidan de que existen más de 3,000 kilómetros de frontera que definen nuestro destino.
Por eso es muy necesaria la marcha que se está llevando a cabo en la ciudad de México y en algunas ciudades del país. Se demostrará que millones de mexicanos apoyan a AMLO y que en esta política de beneficio a los pobres no está solo. Hay millones que se lo agradecen. Yo entre ellos.




































