El más grande mercado popular de la capital oaxaqueña se ha convertido, gracias a la ceguera -¿o la complicidad?- de las autoridades estatales y municipales, en paraíso de las operaciones criminales. Muchas manos operan ahí diversos rubros de la ilegalidad, como el tráfico de estupefacientes, la trata de personas, el cobro de piso, las operaciones fraudulentas de préstamos, robo, apropiación ilegal de los playones del Río Atoyac, entre otros muchos ilícitos que ahí se dan a diario. Hace poco más de dos semanas, una mujer que vendía cocos de agua fue asesinada por desconocidos, con disparos en la cabeza. Se atribuyó el feminicidio a la posible deuda con una banda de colombianos que operan una red de préstamos conocida como “Gota a gota”, que es la forma en la que dejan a sus deudores materialmente en la calle, si no es que asesinados.
Sin embargo, luego de las primeras diligencias trascendió que la víctima se dedicaba al narcomenudeo. Eso se presumió cuando la policía habría descubierto bolsas de la droga denominada cristal en su ropa. A menudo, los mismos comerciantes ahí establecidos son testigos de la venta de droga a la luz del día o la aplicación de la misma a viciosos que merodean la zona comercial, aunque para su adquisición tienen que robar a transeúntes, asaltar negocios e incluso asesinar. Los casos de muertes violentas en dicha zona citadina son comunes. La Sección Policíaca de EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca ha registrado puntualmente hechos de sangre o asaltos violentos que se hacen a la vista de todos. Las redes sociales han difundido profusamente escenas de atracos, en donde los malandros usan la llave china o el asesinato. Pero algo que mucho ha lastimado a los mercaderes que desde hace años tienen ahí sus puestos que son, su medio de vida, es el cobro de derecho de piso.
Según datos que se han filtrado a los medios de comunicación, poco se puede hacer al respecto, pues se dice que corporaciones policiales, jefes, comandantes y elementos ya tienen su cuota, por lo que están impedidos para intervenir en alguno de los muchos ilícitos que ahí se cometen. Es pues, un territorio sin ley o más bien una tierra en la que sólo las células de grupos criminales o bandas locales que se han coludido para hacerlo uno de los grandes negocios de la ilegalidad, pueden disponer de dicho espacio comercial. La violencia y la impunidad van de la mano, sin que autoridad alguna ponga orden.
Efeméride patria
El día de hoy se celebra el 175 aniversario de la gesta heroica del Castillo de Chapultepec, cuando un grupo de jóvenes cadetes ofrendó su vida en defensa de la Patria y de su símbolo más emblemático, la bandera nacional, de la intervención norteamericana en territorio mexicano. A lo largo de la historia se ha reconocido a los seis que sucumbieron, a quienes se ha conocido como “Los Niños Héroes”. Fue, justamente un 13 de septiembre de 1847, durante el asalto a la citado Castillo. Según la página oficial del Gobierno de México, ese día tuvo lugar la entrada triunfal del ejército estadounidense a la capital de la República, señalando la derrota final de la nación en la guerra de invasión norteamericana. Esa misma fecha simboliza también la resistencia heroica de los mexicanos.
Chapultepec era defendido por al menos mil hombres, entre los cuales había algunos cadetes del Colegio Militar, que ahí tenía su sede. Luego de dos días de feroz bombardeo, los invasores atacaron dicho sitio histórico y, al pie de la rampa, debido a su gran superioridad numérica, destrozaron al batallón activo de San Blas, muriendo su jefe, el coronel Felipe Santiago Xicoténcatl y casi todos sus soldados. Entonces los invasores avanzaron con banderas desplegadas hacia el castillo, dando cuenta de nuestros soldados, cuando todavía les dispararon los últimos defensores de la bandera nacional: los jóvenes cadetes del Colegio Militar. La tradición recogió los nombres de seis de los alumnos, a quienes el pueblo con gratitud ha llamado “los Niños Héroes”, que murieron, enfrentando cuerpo a cuerpo al invasor: el subteniente Juan de la Barrera y los cadetes Agustín Melgar, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y Juan Escutia.
Sin embargo, desde hace algunas décadas en que la materia de Civismo dejó de enseñarse en las escuelas del sistema educativo nacional, se ha dado entre jóvenes y niños una total ignorancia y falta de respeto hacia nuestros héroes nacionales y los símbolos patrios. La moda, las telecomunicaciones y el mismo internet han contribuido a este desapego hacia personajes y símbolos que nos unen como Nación. Esta efeméride sirvió durante todo el Siglo XX para fortalecer el sentimiento nacional y crear desde la más tierna infancia en niños y niñas, el amor a México y el respeto por nuestros símbolos patrios. Hoy en día, en que la llamada Cuarta Transformación inculca en los libros de texto gratuitos, su propia visión de la historia de México y ubica a sus propios íconos, el riesgo de desencanto es mayor.

































