Es la tarde/noche del 19 de septiembre de 2017, si querido lector-lectora, el “Día del Temblor”; un grupo de tres personas con huipiles tradicionales triquis sale de una de las habitaciones de un lujoso hospital del norte de la ciudad en donde se recupera un líder o un integrante de esa comunidad en un nosocomio cuya hospitalización cuesta al menos 10 mil pesos el cuarto por noche, desconocemos cuánto tiempo fue necesario para la recuperación plena del paciente.
En otro momento, en otro país, en otras circunstancias tendría que ser motivo de escándalo, de llamar a cuentas a las y los beneficiados tanto como a quienes les colocan recursos públicos en la mano. No han bastado los agravios a la ciudadanía y a la ciudad, patrimonio histórico de la humanidad, al adueñarse de calles, convertir el primer cuadro en mercadote ambulante con el comercio informal que realizan las organizaciones de desplazados triquis y obstaculizar la bella arquitectura de edificios de la Verde Antequera. No ha sido suficiente.
El jueves Lorena Merino exhibió el verdadero motivo por la negativa de los desplazados por retornar al Tierra Blanca y otros lugares de la nación Triqui: dinero, el maldito dinero.
Nos explicamos. Al aclarar que ella, Lorena Merino, no recibe dinero del gobierno exhibió que a las y los oaxaqueño les cuesta al menos 2 millones 260 mil 980 pesos al año la permanencia en la capital de 7 líderes de diferentes facciones triquis.
De manera puntual, Reyna Martínez Flores recibe 17 mil 250 pesos a la semana, que suman 69 mil pesos al mes y un grosero monto de 828 mil pesos al año. ¡Más que un diputado, un director o subdirector de área, director de empresa pública o privada, concejal, regidor y muchos etcéteras más!
Solo por comparar: al cierre de junio de 2022, de acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión social, 421 mil oaxaqueños ganan un salario mínimo al mes, estimado en 5 mil 255 pesos cada 30 días, por ello, los 188 mil 415 pesos que reciben los líderes triquis mensualmente servirían muy bien para emplear a 35 personas realizando obra social o tareas en beneficio de la comunidad a cambio de un microsalario, por ejemplo. Y quizá sacarlos del zócalo a cambio de trabajos productivos.
Pero no solo eso, Merino mostró también una lista de básicos como detergente en polvo, papel higiénico, leche, cebollas, calabacitas, brócoli, sardinas, entre otros muchos. Una lista que se surte por semana, con cantidad adquirida y el monto de cada producto. En este caso ¡el Gobierno del Estado les hace el súper o el mercado y eso cuesta 15 mil 240 pesos a la semana! de recursos públicos por organización.
“Es injusto” que el gobierno solo beneficie al grupo de Martínez Flores y entregue recursos económicos, terrenos y financie proyectos productivos. Y abundó: “les entregó 4 hectáreas, automóvil y camioneta”. La queja es porque no le han dado un trato igual.
Y de todo ello no se rinde cuentas, ni de parte de los beneficiados ni del gobierno. Además, en diversos puntos de la capital se pueden ver rentando casas, qué bueno.
El diario español El País recientemente publicó un reportaje donde se daba cuenta de que un grupo de triquis oaxaqueños, el MULT, ocupa desde hace 30 años el antiguo casino Alemán, se han adueñado del espacio, práctica común en muchos puntos de Oaxaca. El artículo lo pude leer en https://elpais.com/mexico/2022-05-07/de-epicentro-nazi-en-mexico-a-refugio-indigena-las-dos-vidas-del-casino-aleman.html
Y Merino mencionó a los líderes que reciben dinero, entre otros, Braulio Hernández Hernández, 522 mil pesos anuales; Jesús Martínez Flores, 268 mil 800 pesos anuales; Sergia Zepeda González, 185 mil 760 pesos; María Juana Santiago, 177 mil 600; Epifania Martínez Flores, 127 mil 200; Selena Velasco de Jesús, 121 mil 620 pesos cada 365 días.
Aquí cabría preguntar, por eso del asunto de género: ¿y los hombres, los líderes varones? Muchas respuestas a ofrecer por parte del Gobierno del Estado. ¿Es Segego la encargada de entregar dinero? ¿Esta situación data del gobierno de Gabino Cué? ¿Es resultado de las medidas cautelares de que gozan los desplazados?




































