Para algunos, la creencia católica en los Reyes Magos significó un momento de convivencia en espacios públicos de la ciudad de Oaxaca. Las familias se reunían en torno a la Catedral Metropolitana, en donde un monumental pino era el elegido para tomarse la foto.
Entre juegos y risas o con la bolsa del regalo en mano, padres e hijos atravesaban la Alameda de León para perderse en el zócalo.
Melchor, Gaspar y Baltazar ya habían recorrido la feria del juguete la tarde del miércoles y muchos aprovecharon para tomarse la foto del recuerdo en inmediaciones de la Central de Abasto. Otros más acudían a primera hora de jueves a esta zona para comprar el juguete que estos personajes darían a niñas y niños.
Ir la tarde o noche previa no era opción para quienes querían evitar las aglomeraciones, aunque reconocían que otra limitante era el dinero.
“¿Cuánto es lo menos?” De 180 a 150 pesos eran algunas de las ofertas en los puestos que, aun con la negativa del ayuntamiento, se terminaron colocando en la avenida Central. Para otros, la suerte no era tanta al buscar un juguete. “Ya es el precio que tenemos”, respondía la vendedora.
“La cuestión es buscar en diferentes lados y las mejores opciones, y esta vez más”, cuenta José Carlos, padre de cinco menores que para llevar los regalos de Reyes tuvo que recurrir a algunos ahorros.
“Sí buscan algo económico, aunque los papás también hacen el esfuerzo y le compran a los niños lo que quieren”, dice Silvia, quien cree que las ventas son similares al año pasado, aunque cree que es la inseguridad que se vive en la zona y no la pandemia lo que frena más la llegada de clientes.
Mientras, la alegría de algunos menores se percibía mientras posaban junto a las figuras que de estos “tres reyes” han estado junto a un hotel en la calle de Flores Magón. Encontrar a los “reyes” de carne y hueso fue imposible por la mañana. “Quizá vengan, pero en la tarde, después de las 3”, decía una vendedora en la avenida Central.
EL DATO
De 180 a 150 pesos eran algunas de las ofertas en los puestos que, aun con la negativa del ayuntamiento, se terminaron colocando en la avenida Central.









































