A diferencia de los primeros dos días de vacunación en el Hospital militar de Santa María Ixcotel, el macropunto para primeras dosis Pfizer y refuerzo AstraZeneca no tuvo mayor presencia de personas desde temprana hora.
Sin largas filas, los organizadores solicitaban lapiceros y cubrebocas para que los asistentes pudieran ingresar, así como el formato previamente requisitado, donde señalaran número de dosis y el biológico que recibirían.
Hombres y mujeres de distintas edades acudieron a la zona militar en el último día de operación, luego de que en los dos anteriores el lugar presentara una gran aglomeración con gran desorganización.
Los que acudieron por la primera dosis Pfizer no solo de Oaxaca de Juárez, sino de diferentes municipios conurbados, tardaron aproximadamente 20 minutos en ingresar y salir, cuando en pasados días el tiempo era de hasta dos horas.
Como en las últimas jornadas de vacunación, el último día presentó poca asistencia, generando que aquellos que acudieron por el refuerzo AstraZeneca, tuvieran que esperar algunos minutos más para poder pasar en grupos de 10 personas.
Jóvenes como Saúl, de 38 años de edad, decidieron acudir a última hora por la primera dosis Pfizer, al señalar que por los bloqueos del martes y miércoles les fue imposible llegar, aunado a las largas filas que ya se señalaban en redes sociales.
“Esta es mi primera dosis y por falta de tiempo no acudía para recibirla. Yo trabajo en un taller mecánico todos los días y por eso dudaba en faltar, pero mi esposa me animó y aquí estoy”, expuso Saúl, quien reconoció que el miedo a la variante Ómicron lo obligó a vacunarse.
“Yo soy de las personas que no quería vacunarse, pero siento que ya es hora, de todas maneras yo me cuido mucho”, añadió.







































