Karina Izquierdo Pérez, Teniente Enfermera, y Ernesto Humberto Vásquez Gutiérrez, Capitán Primero Psicólogo, de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), son dos elementos castrenses que participan activamente en labores del Plan DN-III y Salud.
Originaria de Minatitlán, Veracruz y con 20 años de servicio en las filas de las fuerzas armadas del país, desde hace más de un año y medio ha dado la batalla contra la pandemia de Covid-19.
Adscrita actualmente al Hospital Militar de Zona localizado en la 28ª Zona Militar, la enfermera dice que en los inicios de la contingencia sanitaria por el nuevo Coronavirus fue enviada al hospital Insabi de Juchitán de Zaragoza.
“Ahí empecé a prestar el apoyo a la población en general por la contingencia de salud, al principio teníamos temor porque era algo desconocido, pero actualmente ya hay más información y los temores desaparecen”, expone.
Relata que a lo largo de seis meses en que desempeñó sus labores en el hospital Covid de Juchitán le han marcado los momentos de dar la noticia de muerte de pacientes y compañeros militares a causa de la nueva enfermedad.
“Para mí ha sido bastante triste hablar con la familia; además de que la lucha contra el virus es constante y debemos hacer labores de concientización y cuidado de la salud entre la sociedad”, añade.

Pérez apunta que el miedo ya no se percibe entre los profesionales de la salud que combaten al Covid-19 y atiende a los pacientes infectados, dado que es algo que ha ido cambiando por las variantes, pero la prevención y cuidado no deben descuidarse o bajar la guardia.
Al virus no le debemos tener miedo, sino precaución, sana distancia, uso constante del cubrebocas y aplicación de sanitizante o gel desinfectante son algunas de las “armas” más efectivas para no caer, dice.
Como profesional de la salud ha prestado sus servicios como enfermera en la Ciudad de México, Puebla, Estado de México y Oaxaca, sin tener ningún impedimento para crecer profesionalmente dentro de las fuerzas armadas.
“Nos inculcan a todos los elementos –hombres y mujeres– el respeto a los derechos humanos, la igualdad y equidad de género, de ahí que tengamos las mismas oportunidades que los hombres”, añade la madre de dos hijos.
Una de sus metas para el próximo año es la de ascender a Capitán Segundo, siempre –dice– con el apoyo de su familia, al ser madre, hija y esposa, cuyo núcleo familiar la cobija para que desempeñe al 100% su trabajo.

Un Psicólogo en el Ejército
Ernesto Humberto Vásquez Gutiérrez, Capitán Primero Psicólogo de la Sedena, lleva 19 años de servicio en las fuerzas armadas y siempre está velando por la salud mental de elementos castrenses.
En entrevista habla de la importancia de su labor, dado que uno de los momentos que le ha tocado vivir y atender ha sido la pandemia de Covid-19 y sus efectos en la población civil y militar.
A su paso por Chihuahua, Quintana Roo, Ensenada, Baja California, Ciudad de México y Oaxaca expone que algunas situaciones son complicadas dado que son acciones de mucha tensión que se viven en la milicia.
“Siempre tratamos de ayudar, de vivir en armonía y paz, eso es siempre muy importante para dar los resultados esperados entre las filas de la armada y en la sociedad”, comenta.
En lo personal, el Capitán Primero Psicólogo tiene como metas seguir creciendo dentro de las filas de la Sedena y dar mejores resultados, los cuales se verán reflejados en la tropa.








































