Ayer sábado, un grupo de personas adheridas a la Unión de Comerciantes Fijos y Semifijos se apersonó sobre calle Progreso, precisamente donde se ubica el Palacio Federal, para exigir la salida de un comerciante de carnitas que se instaló en esa zona.
El vendedor alegaba tener permiso de la autoridad, aunque nunca acreditó tal aseveración al mostrar documento alguno.
La molestia del grupo de comerciantes es que esta persona estaba vendiendo al aire libre y tenía un tanque de gas sin las mínimas condiciones de seguridad, hecho que representaba un riesgo para la población, así como para comercios de los alrededores.
“Nosotros nos deslindamos de la instalación de este comercio en la vía pública, y pedimos a las autoridades que actúen a la brevedad posible para evitar una tragedia”, expresaron los integrantes de esa unión.
Pasado el mediodía, llegaron dos inspectoras de la dirección de mercados para solicitarle al comerciante de carnitas que mostrara su permiso, pero nunca lo acreditó, por lo que le pidieron que desalojara la zona o tendrían que actuar con la fuerza pública.
Al vendedor no le quedó de otra que levantar la mercancía para subirla a un triciclo y marcharse del lugar para evitar ser arrestado.
Así como este comerciante que se instaló en las calles de Salina Cruz, hay muchos que lo hacen bajo la complacencia de las autoridades y dirigentes de comerciantes a cambio de una cuota económica.











































