La organización Pacto por la Primera Infancia lanzó un llamado a candidatos a puestos de representación popular en Oaxaca, tanto locales como federales a firmar la iniciativa y ayudar a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y pacífica.
Magdalena De Luna, coordinadora política, destacó que la convocatoria es hacia las y los candidatos para que se comprometan por las niñas y los niños menores de 6 años a través de la plataforma del Pacto por la Primera Infancia (elecciones.pactoprimerainfancia.org.mx).
Subrayó que la iniciativa ciudadana es una suma de instituciones y organizaciones que buscan comprometer a todos los sectores del país a hacer de la Primera Infancia una prioridad nacional.
Y con ello, para que los 13 millones de niños y niñas menores de 6 años en México y Oaxaca vean garantizados sus derechos y alcancen todo su potencial.
Externó que a través de la firma del Pacto por la Primera Infancia, los candidatos se comprometen a llevar a cabo todas las acciones necesarias para que, durante su gestión como representantes populares, se alcancen 10 metas relacionadas con los mayores problemas que sufre la primera infancia en el país y en los estados.
Algunas de las prioridades, destacan: disminuir al 45 % el porcentaje de niñas y niños menores de 6 años que viven en pobreza, reducir a 9 % la desnutrición crónica, bajar al 17 % la anemia en menores de 5 años y detener el incremento en las prevalencias de sobrepeso y obesidad.
Para De Luna es importante lograr que al menos 9 de cada 10 niñas o niños menores de un año reciban las vacunas que les corresponden, y sobre todo erradicar todo tipo de violencia en contra de los infantes, toda vez que el 60% de los menores de 0 a 4 años son violentados.
Los gobiernos deben reconocer el incremento de la violencia hacia las niñas y los niños, y desarrollar programas para la protección de todas las formas de violencia, así como impulsar políticas públicas que garanticen el goce de su derecho a una vida libre de violencia y a la integridad personal, debido a que la violencia hacia niñas y niños tiene consecuencias en su salud emocional y en su capacidad de aprender y relacionarse.
“Tenemos una deuda histórica con los niños de México, con todas las generaciones, tenemos una deuda histórica con nosotros, no podemos esperar a mañana, hoy definimos su presente y nuestro futuro”, precisó.






































