San Blas Atempa y San Mateo del Mar, dos municipios que se mantienen en resistencia para defender sus tierras que pretenden venderlos a los transnacionales y despojarlos de su único patrimonio.
Por una parte, en San Blas Atempa los pobladores y comuneros de Puente Madera y Rancho Llano, comunidades de la Villa de San Blas Atempa rechazaron la imposición del parque industrial que se aprobó en la Asamblea de comuneros del pasado 14 de marzo de 2021, misma que no contó con quórum suficiente ni legítimo para su realización y pretenden vender 360 hectáreas de tierras de uso común las que se pretenden utilizar para la instalación del Polo de Desarrollo para el Bienestar en el marco de las obras del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
José Luis habitante de Puente Madera denunció que de esas 360 hectáreas supuestamente hay personas que cuentan con Constancias de Posesión de más de 40 hectáreas, situación que genera incertidumbre e incluso ya hay viviendas cuando son tierras de uso común.
“La construcción del parque industrial en tierras de uso común atenta contra la vida de las mujeres, hombres, jóvenes y niños que por años hemos vivido del campo, de los animales que nos alimentan, de la leña y el carbón, de hacer totopos y tortillas, nuestros animales se alimentan en estas tierras”, señalaron.
En tanto que en San Mateo del Mar desde el año 2016 hay una resistencia ciudadana para impedir que una empresa trasnacional pretenda quedarse con un predio de 60 hectáreas para instalar un parque eólico.
A partir de ese lapso, ha habido resistencia al grado de presentar una serie de denuncias ante las instancias correspondientes con el fin de frenar la expropiación o despojo de las tierras.
Los ikoots se mantienen en resistencia con el fin de frenar la incursión de empresas que pretenden quedarse con las tierras de los habitantes de San Mateo del Mar.












































