México necesita seguridad energética y con los recientes apagones en diversos estados del país ha quedado de manifiesto que garantizar un servicio confiable, suficiente y de calidad, requiere de la participación de la inversión privada para coadyuvar en esta meta.
Durante los días 16 y 17 de febrero, al menos 134 mil 699 usuarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Oaxaca, se vieron afectados por las interrupciones al suministro eléctrico que fueron programadas por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Luego de la emergencia decretada por la falta de gas natural ante las condiciones climatológicas adversas en el norte del país, las regiones que sufrieron interrupciones en estos dos días fueron el Istmo, Costa y la Cuenca.
Personal de la CFE Sureste, informó que en el estado de Oaxaca cuentan con 1,591,594 usuarios, de los cuales 134 mil 699 resultaron afectados por los apagones provocados por la falta de gasta natural.
Alejandro Alberto Sánchez Díaz, presidente de Coparmex Oaxaca, estableció que tan solo en estos días, se han perdido más de mil 500 millones de pesos y se afectó al 80% de las maquiladoras y sus trabajadores, a usuarios y familias completas, a enfermos cuya salud depende de aparatos eléctricos y a pequeños y medianos emprendedores que apenas estaban reactivando sus labores tras la restricciones impuestas.
Ante la desatención a las recomendaciones emitidas en días previos en diálogos sostenidos con el Congreso, Coparmex decidió mediante cartas enviadas a los diputados federales advertir de los severos daños que puede tener la decisión de aprobar la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica tal como la envió la Presidencia de la República.
El primer efecto pernicioso de aprobarse la iniciativa preferente en sus términos, es un alza en las tarifas, indicó, pues estas aumentarán 17% y el costo deberá ser pagado por los usuarios o mediante subsidios por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, lo que significa que a final de cuentas serán los mexicanos quienes asuman ese costo, ya sea en el recibo o mediante impuestos.
Tampoco se generará mayor eficiencia ya que el costo total de la energía producida por las plantas de la CFE fue 26% mayor al de la generación de los productores independientes de energía y tuvo el doble del costo obtenido en las Subastas de Largo Plazo.






































