Por Alfredo Luis Ruíz
Un presunto desvío superior a los 600 millones de pesos al interior del Sindicato Petrolero, fue denunciado hace algunos meses, y hasta ahora la contraloría del organismo no ha hecho nada para indagar los hechos.
En su momento, el ex líder administrativo de la gasolinera y funeraria de la Sección 38 del Sindicato Petrolero de la República Mexicana, Aquiles Sergio González Martínez, denunció un presunto desfalco por la cantidad antes mencionada, por el actual líder petrolero Artemio de Jesús Enríquez.
De acuerdo con la querella de González Martínez, también hay propiedades superiores a los doce millones de pesos que fue denunciado en 2020, y a más de un año, la contraloría interna omite investigar el escándalo de corrupción que galopa al interior de ese organismo sindical.
Por eso mismo, el dirigente de la Sección 38, Artemio de Jesús Enríquez, conocido entre los petroleros como “Temo”, fue denunciado ante el titular de la Fiscalía General de la República y La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), por supuesto enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y demás delitos que resulten.

Los delitos
La denuncia fue presentada por el ex líder administrativo Aquiles Sergio González Martínez, ante el Fiscal en turno en la Ciudad de México, que en ese entonces dirigía o administraba la estación de servicios Óscar Torres Pancardo y de la funeraria Exequías del Istmo.
La imputación fue presentada debido a que realizó una serie de acciones y hechos que pueden ser constitutivos de delitos tanto en perjuicio del erario federal como de los trabajadores del sindicato petrolero.
En la Carpeta de Investigación que se inició al respecto, el denunciante recalcó que de todo estos ilícito se pudo dar cuenta “desde el momento que estuve comisionado en la filial comisión de servicios Óscar Torres Pancardo, S.A. de C.V. y en la funeraria Exequías de Istmo, S.R.L”.
Asimismo, agregó que desde que el dirigente Artemio de Jesús inició su periodo el 01 de enero del 2016, ha adquirido “vehículos de lujo, casas e inmuebles bajo esquemas legales que le permiten ocultar, disfrazar y engañar a las autoridades administrativas”, además de que las cuentas bancarias están “a nombre de su esposa, hijas y nietos”, así como las escrituras de inmuebles y los vehículos comprados.

Evasión de impuestos
Al líder de la Sección 38 se le acusa incluso de evasión de impuestos, los cuales superan la cantidad de 120 millones de pesos anuales, que sumados los cinco años que lleva al frente del sindicato representan un desfalco de más de 600 millones de pesos, esto de acuerdo con Sergio González Martínez.
Desafiante en su denuncia el ahora trabajador jubilado de Petróleos Mexicanos, no titubea en señalar que para corroborar estas manifestaciones, anexó impresiones fotográficas y documentales de las propiedades e inmuebles que posee Artemio de Jesús Enríquez y añadió categórico: “y que se desahoguen todas las pruebas necesarias para el esclarecimiento de estos hechos delictivos”.
Al menos tres propiedades millonarias son citadas en el documento, el cual también recibió la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de las cuales la primera está ubicada en la colonia Istmeña cuyo valor aproximado es de 10 millones de pesos.
La segunda está localizada en la colonia San Pablo Sur, con un valor de 11 millones de pesos y la tercera y más grande con una extensión de 5 mil metros cuadrados, con un valor aproximado de 12 millones de pesos, en la colonia Santita de la agencia municipal de las Salinas del Marqués.
Para acreditar sus dichos ante la autoridad por la denuncia presentada, Aquiles Sergio González anexa en su queja 5 fotografías de la primera, fotos y copia de escritura de la segunda y ocho fotografías de la última.
Por ello el denunciante pidió a la autoridad, “protección para su esposa e hijos, contra cualquier situación que ponga en riesgo su integridad física”, así como protección laboral por represalias contra su hija Sing-Li, quien labora en el Hospital de Pemex de Salina Cruz, en donde también labora la hija del dirigente petrolero Artemio de Jesús Enríquez, quien utiliza el tráfico de influencias al trabajar en el hospital y la gasolinera en el mismo en horario laboral.









































