El cierre del museo o el “no tenemos para pagarles” son las respuestas que han recibido 19 empleados del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) de parte de la asociación civil Amigos del MACO al exigir los salarios caídos desde el mes de abril.
Luego de colocar una manta en la fachada del museo, en donde exhibieron la falta de pagos y de prestaciones laborales por la asociación que preside y representa el artista Rubén Leyva, los empleados exigieron nuevamente el pago de los servicios prestados durante ocho meses.
Sin embargo, la asociación solo les ha respondido que carece de recursos para pagarles y que la solución es cerrar el museo. Pero los trabajadores se han negado a cerrar el recinto, pues consideran que es esencial en la vida cultural del estado, como lo ha sido desde su fundación, en 1992.
“El mantener el recinto abierto fue una decisión de los trabajadores porque de lo contrario sería una pérdida de nuestros empleos; además estamos convencidos de la importancia del museo y nos resistimos a cerrar por falta de nuestros pagos”, externaron este miércoles.
Con el cierre temporal por la emergencia de Covid-19, los empleados siguieron laborando e incluso hubo una programación virtual. En septiembre se retomaron las actividades presenciales bajo protocolos de sana distancia y de sanidad.
Sin especificar la suma total ni el monto de los salarios de cada uno, los trabajadores señalaron que los afectados pertenecen a áreas diversas, tanto de operación (custodios de salas y técnicos), administrativos, servicios educativos, coordinación de exposiciones e incluso la directora, Cecilia Mingüer.
Por el momento, los trabajadores aún confían en recibir sus salarios, antes de recurrir a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. En conferencia de prensa, remarcaron que el salario está estipulado en sus contratos con la asociación civil Amigos del MACO, por lo que a este ente corresponde tal responsabilidad, al igual que el pago de otras prestaciones laborales de las que han carecido.
El museo, explicaron, funciona con un donativo de acceso al recinto, pero el mismo ha sido insuficiente, en tanto “sirve para llevar a cabo los proyectos expositivos” mas no la nómina de los trabajadores.
Ante la crisis, los empleados organizaron dos recitales con aforo reducido, a fin de procurar algún ingreso y pago a sus servicios. Sin embargo, la situación se ha vuelto insostenible y por ello reiteran su exigencia de pago a la asociación Amigos del MACO. Aunque insistieron que no permitirán “cualquier conducta de intimidación o represalia” en su contra luego de la denuncia pública.
Aunque se trató de obtener alguna respuesta o postura de parte del artista Rubén Leyva, este se limitó a decir que no puede emitir comentario alguno, en tanto el tema “está muy contaminado” y “lo que haría es agravar las cosas”. El artista solo agregó que entre este miércoles y jueves se prevé una reunión al respecto del tema y solo después de ello hará público su posicionamiento.











































