“Desde fin de año, las ventas en el Centro Histórico no ha tenido una buena racha, pese a las campañas promocionales de las autoridades y se debe en parte al excesivo número de vendedores informales y bloqueos”, estimó Esther Merino presidenta de la Alianza Empresarial y Comercial de Oaxaca (AECO).
Sostuvo que la misma situación prevalece en la mayor parte del comercio establecido debido a que los ingresos han disminuido y los gastos fijos son los mismos, pues nadie condona impuestos, pago de energía eléctrica ni seguridad social.
“Las autoridades federales y municipales deben tomar en cuenta que al mandar a su casa 30 días a las personas, no se tendrá capacidad económica en esas familias que viven al día y dentro de estos los comerciantes establecidos, quienes dependen de las ventas”, anotó.
“La problemática del ambulantaje no solo afecta al comercio establecido, sino también a los transeúntes y personas con discapacidad, ya que se adueñan de las calles y no hay orden en las mismas por parte de la autoridad.”
Lamentó la difícil situación económica derivada a la imposibilidad de crecimiento de la economía local que sigue estancada y se viene una fuerte recesión con el Coronavirus.
Solicitó a los gobiernos estatal y federal redoblar esfuerzos tanto para reordenar el ambulantaje como en materia de seguridad, debido a que son factores que le pegan a los sectores formales e inhiben el crecimiento económico.
Mientras tanto, afirmó que el pequeño comercio en el centro histórico abrirá sus cortinas con precaución pues no se puede obligar a los propietarios a bajar las cortinas, dado que hay deudas por pagar, nómina, impuestos y servicios.
Cabe señalar que algunas calles de la capital lucieron con muy baja afluencia de personas, pese a ser arranque de semana, aunado a los rondines de la policía municipal para enviar a su casa a las personas que estaban en parques o sitios públicos.







































