Sinaloa
Uno de los elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) que habrían participado en un aparente enfrentamiento en Sanalona la madrugada del 27 de enero, donde habían muerto Andrea y Carolina, originarias de Tamazula, en el estado de Durango, fue aprehendido por elementos de la Unidad Especializada en Aprehensiones (Unesa), presuntamente durante el mediodía de ayer. La identidad del agente no fue revelada, pero se indicó que contaba con una orden de aprehensión.
En su momento, el fiscal general del estado, Juan José Ríos Estavillo, notificó a medios de comunicación que el caso había sido clasificado como homicidio doloso cometido contra mujeres.
El caso
Entre el hermetismo, se vivió un supuesto intercambio de balas entre policías y supuestos armados cerca de la zona conocida como El Templete, en Sanalona, cuando los uniformados patrullaban los alrededores.
Dos detenidos, hombre y mujer, habían sido puestos a disposición de la Fiscalía; sin embargo, no fue así, reconoció el fiscal del estado, sino que, al contrario, habían sido llevados a Barandilla, y, tras el pago de una multa, rápidamente habían quedado en libertad.
En cuanto a las víctimas mortales, una había quedado en el interior de un lujoso automóvil de la línea Honda y una mujer más fue trasladada en una patrulla de la Policía Estatal hasta Culiacán, donde falleció al recibir atención médica en la base de Cruz Roja del Leyva Solano.
“Si bien es cierto el Ministerio Público inicia la investigación bajo un homicidio doloso cometido contra mujeres, los protocolos de actuación que tenemos que implementar en la Fiscalía tienen que iniciarse como si fuese feminicidio”, argumentó en su momento Juan José Ríos Estavillo.
Por su parte, Cristóbal Castañeda, secretario de Seguridad Pública, salió a decir que los elementos que participaron en el operativo fueron concentrados en la base de la Policía Estatal Preventiva, mientras se siguen las investigaciones por parte de la Fiscalía General del Estado.
Mientras el caso estaba en el aire, sin responsabilidad para los agentes, familiares y amigos de las jóvenes exigieron justicia mediante marchas en Tamazula.






































