Hoy viernes 21 y mañana sábado 22 de junio, Publicaciones “Fernández Pichardo”, S.A. de C.V., editora de EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca y EL IMPARCIAL DEL ISTMO, éste nuestro diario hermano que circula en la región, con plena conciencia de la situación por la que atraviesa la prensa escrita tanto a nivel nacional como local, ha auspiciado la impartición de un curso de capacitación con la siguiente temática: “Los géneros periodísticos y la mesa de redacción”. El curso aludido se impartirá en conocido hotel de Salina Cruz, ciudad y puerto que figura como eje del Proyecto Transístmico que tanto ha anunciado el gobierno federal y del cual ya se ha formado un organismo paraestatal. Amén de la importancia estratégica de este puerto del Pacífico Mexicano y el más importante desde el punto de vista comercial de Oaxaca, la capacitación de quienes ejercemos el periodismo en medios impresos es de suma relevancia. Para este efecto, nuestros editores invitaron a dicha tarea a dos especialistas de medios impresos a nivel nacional: Gabriel Ibarra Bourjac, líder de opinión en Guadalajara, Jalisco y Mateo Segura León, conocido en el país y el extranjero como un experto en diseño de periódicos y contenidos.
Ya es común escuchar entre la clase política el soslayo a los medios impresos cuya desaparición se viene decretando desde hace más de 30 años, sin que nada haya ocurrido. He ahí el por qué para quienes seguimos a la brega diaria en dichos medios, no nos espantan ni las redes sociales ni, mucho menos, los agoreros del desastre. Habrá periodismo impreso para rato, sólo que las exigencias serán mayores, por lo que la capacitación es una condición sine qua non para ofertarle a los lectores un periodismo de calidad y acorde a las tendencias de la información. Esta situación ha motivado a nuestros editores a seguir adelante en la formación de periodistas con más herramientas de trabajo, a sabiendas de que el futuro si bien incierto, la sociedad es más exigente y participativa. Hay que borrar del escenario los viejos cánones del periodismo hecho sólo de notas informativas, sino también imprimirle los géneros, que sirven para enriquecer más el universo que desde nuestra propia plataforma le podemos ofrecer a nuestros lectores y suscriptores. Éste es el espíritu que nos anima a seguirnos capacitando y formando cada día, sin regodearnos en el slogan de que somos el diario siempre imitado pero nunca igualado.
En vísperas de las fiestas
Da pena reconocerlo, pero el estado que guarda la ciudad de Oaxaca de Juárez, rehén del abandono y la anarquía, contrasta con las fanfarrias oficiales para celebrar los festejos del mes de julio, llamado con eufemismo: Mes de La Guelaguetza. Desde las entradas a nuestra capital por los diversos puntos cardinales se pueden observar el descuido para conservar calles y banquetas. Baches por todos lados; embotellamientos viales, justamente porque ningún valiente se arriesga a transitar a velocidad permitida, cuando sabe las condiciones en las que se encuentran dichas vialidades. En redes sociales, desde el bienio pasado, se ha insistido en el pésimo estado de nuestras calles y avenidas; la falta de iluminación; la inseguridad y los constantes robos a casas habitación, comercios, mercados y cuenta-habientes, sin que nadie mueva un dedo para poder paliar esta situación que, obviamente, impacta de frente con los visitantes del país y el extranjero que nos visitan. Estamos ya en último tercio del mes de junio y en vísperas de los festejos de julio. Motivo suficiente para corregir los desperfectos y realizar las labores de bacheo y arreglo de calles. No se trata de una situación eventual sino de una urgencia, si se parte de la premisa de que mucha de la publicidad del estado, es la que se da de boca a boca.
Es tiempo también de ir afinando los mecanismos de seguridad. Resulta una afrenta a la ciudadanía seguir teniendo a diario una cantidad impresionante de asaltos y robos, en el mismo Centro Histórico, amén de la obligada limpieza que requiere el corazón de la ciudad. Hemos insistido en que el zócalo, que ya es rehén de alcohólicos y malvivientes, debe ser desalojado. Si como lo ofreció el presidente de la capital, Oswaldo García Jarquín, habrá una limpieza generalizada de la parte más emblemática y representativa de nuestra capital, esperamos que dicha promesa se cumpla. No sólo el turismo del país y el extranjero que nos visita sino los propios oaxaqueños requerimos un Centro Histórico digno y decoroso; limpio y el lugar idóneo de los citadinos para la recreación y el esparcimiento. Se trata sólo de una parte de nuestra ciudad, reconocida en 1987 como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Pero dicho reconocimiento tal parece pasar desapercibido por las autoridades que no hacen algo por cumplir con su conservación y mantenimiento adecuado.


































