El internet y las redes sociales no sólo han sido un boom en la carrera de la información y la comunicación, sino además, instrumentos para delincuentes que operan desde ahí fraudes y diversas conductas ilícitas. La falta de regulación desde el Estado para dichos instrumentos, ha generado serios problemas para las instancias de justicia. Desde ahí se esgrimen amenazas de muerte, extorsiones, trata de personas, etc. Recientemente se descubrió que la reventa de boletos para La Guelaguetza estaría siendo operada por una red ilícita, que publicitó en la red tener más de cien boletos a disposición de aquellos que quisieran asegurar un pase para el evento. En cursos, seminarios y orientación escolar se ha advertido de los peligros que entrañan dichos instrumentos para temas delicados como pornografía infantil, prostitución, operaciones fraudulentas y otros, más aún los operados por los llamados hackers. La violencia cibernética, no obstante, opera al interior de las instituciones del nivel superior. He ahí el por qué las autoridades de algunas instituciones educativas como la UABJO, han exhortado al Congreso local a aprobar la iniciativa de la “Ley Olimpia”, para sancionar como un delito la difusión, divulgación, compra, distribución, publicación y comercialización de contenido íntimo a través de redes sociales sin consentimiento o autorización.
Las redes sociales, particularmente el Facebook, son ventanas abiertas a las que cualquier indiscreto se puede asomar y aprovechar material gráfico, biográfico u otros, para difundirlo sin autorización. En nuestro medio, por ejemplo, funcionarios que suelen salir de vacaciones al extranjero y publicar en sus muros información al respecto, desatan verdaderas campañas de desprestigio, esto se da aún más en el caso de mujeres cuyas fotos son exhibidas de manera burda y sin respeto alguno. Por ello, organismos e instituciones han destacado la necesidad de unir esfuerzos en el combate a la violencia cibernética, porque las principales víctimas suelen ser mujeres. La compra-venta de imágenes íntimas en paquetes, conocidos como “packs”, ocasionan un daño moral irreversible en las afectadas, sin que autoridad alguna castigue a los responsables. Todo ello ha llamado la atención de autoridades educativas, sobre todo, que han detectado este tipo de prácticas en sus propias instituciones.
Inseguridad lacerante
El martes de la semana anterior, la Policía Estatal y el Ejército Mexicano, lograron detener a dos sujetos en Pinotepa Nacional, con un verdadero arsenal: cuatro armas largas, AR-15, calibre .223, chalecos balísticos, cargadores y centenas de cartuchos útiles. No es la primera vez que se decomisa una cantidad de armas. Hace al menos un mes fueron detenidos al menos tres sujetos en Tuxtepec, también con armas cortas. Esta situación da una idea de que si se aplican operativos policiales en todo el estado, existe la certeza de que caerán cabezas y células de grupos criminales. El sector empresarial oaxaqueño ha tronado por la situación que se vive por ejemplo en la Cuenca del Papaloapan, en donde sólo el sábado 8 de junio ocurrieron nueve homicidios, todos ellos ejecuciones. La Fiscalía General del Estado documentó siete ejecutados, incluyendo dos mujeres y cinco varones, en nueva bolsas con restos humanos que fueron arrojados en un tramo carretero cercano a Tuxtepec. Posteriormente fueron hallados dos cadáveres más en diversos eventos. Oaxaca pues, está llegando a niveles preocupantes de inseguridad sin que en el gobierno estatal se tomen las medidas pertinentes para la salvaguarda ciudadana.
El domingo 9 publicamos algunos de los acontecimientos de una jornada violenta, pues desde principios de junio, el mes inició de forma trágica con al menos cinco ejecuciones solamente el 2 de junio. Dos jóvenes fueron ejecutados al concluir una fiesta en Puerto Ángel, mientras que en la capital, al mediodía de esa fecha, un grupo armado abrió fuego en contra de al menos cinco personas, en la que resultó abatido el dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), René Hernández Sánchez y uno de sus escoltas. Poco después, hubo otra ejecución en Putla Villa de Guerrero y otro más en un antro en Pochutla. Dos personas más fueron asesinadas en San Vicente Coatlán y sus cadáveres arrojados en la carretera. Un degollado en San Mateo Piñas y otro más en un lava autos en Santa Lucía del Camino. Dos personas, un adulto de 55 años de edad y una menor de 3 años, fueron acribillados en jurisdicción de San Juan Mixtepec, Juxtlahuaca, al día siguiente, una balacera en Huajuapan deja dos muertos y un herido. El jueves 6 de junio, Montserrat García Mortera y su chofer fueron acribillados en el paraje Las Cumbres, cerca de Matías Romero, además de otro sujeto que asimismo fue ejecutado en Juchitán. Y el recuento de ejecuciones ya es preocupante, incluyendo tres ejecuciones ocurridas el martes 11, en el tramo La Venta-Santo Domingo Ingenio.


































