Después de Interranchonal, publicado en 2015, a La China Sonidera les costó mucho trabajo sacar un nuevo disco. Una de las razones fue la monetaria, pero otras y de gran peso fueron el cambio en la alineación y los nuevos sonidos que se incorporaron a su propuesta nacida en 2009.
“Se modificó mucho el sonido por el cambio de integrantes y entró una sección de metales, que le dio un estilo distinto. Las canciones nuevas fueron saliendo a la par de (la integración) de esta sección”, recuerda Georgina Saldaña Wochee, quien lleva al menos un par de años como la única voz de la agrupación que toma como base a la cumbia, pero que fusiona varios géneros.
La solución que se planteó la banda fue contratar a un productor que le ayudara “musicalmente a hacer este empate de los metales con las nuevas canciones y sonido”. Es así como a La China se suma el venezolano Andrés Levin, productor conocido como “el rey de la fusión latina”, por haber fundado el grupo Yerba Buena, En Nueva York, y producido para Orishas, el Gran Silencio, Ely Guerra, entre otros intérpretes.
Ahora, y tras un año en la búsqueda de claridad para conducir su “tropicalidad”, el grupo cuya dirección musical corre a cargo de Coco Santiago llega con Las velas encendidas. El tema, una versión de la que popularizara La Sonora Dinamita, es el primer sencillo del disco Presente, que verá la luz el próximo 29 de julio, en la ciudad de Oaxaca.
Desde este viernes, Alfonso Barrera, Kleiber Toledo, Coco Santiago y Georgina Saldaña estrenaron la primera de nueve canciones que se incluirán en el álbum Presente. Este será el tercero de una trayectoria que buscan proyectar en el extranjero y a la cual han sumado el talento de compañeros como Alex Reyes, Jaziel Domínguez, “Janito” Cristóbal, Ramsés Ortega, Zaira Ávalos y Adán Santiago.
Las velas encendidas es un cover que marca los inicios de la agrupación que con temas como este se ha visto acompañada con parte de la esencia de La Sonora Dinamita. “Es una canción muy guapachosa y pegajosa, pero no tiene la parte comercial tan marcada”, señala Goergina, vocalista de la agrupación que retoma la cumbia colombiana, pero con influencia mexicana y toques de vallenato, hip-hop, un “roxk ranchero” y “funk costeño”.
Aunque tiene partes repetitivas, cuenta con una “letra es más elaborada”, apunta Kleiber, quien toca la batería. “Es una canción más pensada”, dice.
Las velas encendidas ya se puede escuchar y descargar en y de las plataformas digitales, donde se irán estrenando dos temas más hasta el lanzamiento oficial del disco.
La canción que remite a alguien de Colombia que vive la tradición, la fiesta y que enciende las velas, evoca varios significados, como detalla Saldaña. “Quedó perfecto para nuestro momento en México porque era donde todos estábamos a crecer una esperanza”, recuerda la vocalista sobre un país que tras los sismos de 2017 también buscaba un cambio con las elecciones del año pasado.
A esta versión de un tema que han tocado en múltiples ocasiones y que ahora llega con un nuevo arreglo, seguirá Pásale a tu casa. Esta es una canción propia de La China y habla sobre quien regresa a su país o que es parte del movimiento migratorio en el mundo. Su creación fue un “estira y afloja” con Andrés Levin, recuerdan Georgina y Kleiber sobre una labor al lado del venezolano que les exigió “chambear a (grandes) velocidades y con creatividad al 100”.
El tercer sencillo será Plástico, de Rubén Blades. El tema, que Alex (el bajista) recordó en una sesión, encantó muy pronto a Levin. Aunque complicada de recrear y pertenecer a los años 70, la canción fue considerada por ser también muy actual, pues remite a “la chica plástica, el muchacho plástico, la pareja plástica, la ciudad plástica…”.
“Plástico es lo que nos dio el título para el disco”, recuerda Georgina, quien como Kleiber y sus demás compañeros ve en este disco la esperanza y oportunidad para que su música llegue a otras latitudes, de la mano de Andrés Levin.
“Es poner una vela a la esperanza de que La China Sonidera se vaya a todo el mundo y a la parte nacional”, menciona Kleiber sobre el trabajo hecho junto al productor que les ha enseñado a explotar su creatividad y a no casarse con las ideas o creaciones previas.












































