Ante los señalamientos de contar con padrinazgos para alcanzar la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Yessica Sánchez Maya afirmó que no tiene “padrinos políticos”.
Rechazó que sea una posición de Flavio Sosa Villavicencio, dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) durante el movimiento político social en 2006, y negó tener un parentesco con un funcionario del Congreso del Estado, “pues me relacionan por el simple hecho de apellidarse como yo, pero no es nada mío”.
“El motivo que me lleva a postularme por segunda vez consiste básicamente en poner en práctica lo que he aprendido a lo largo de los años de defensa de los derechos humanos, así como fortalecer este espacio”, agregó.
Actual responsable de Consorcio para el Diálogo y la Equidad Oaxaca (Consorcio Oaxaca), dijo que en 2006 defendió a víctimas de la criminalización de la protesta durante el conflicto.
Desde entonces a la fecha trabaja sobre detención arbitraria, defensa del debido proceso legal, feminicidio y protección a defensoras en riesgo y fue presidenta de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (LIMEDDH) Oaxaca.
“En todo este tiempo he sufrido difamación, descalificación, estigmatización. Definitivamente la descalificación ha sido una constante en mi vida, el riesgo no me aturde, por el contrario me invita a actuar”.
Insistió que la propuesta que encabeza no necesita padrinos, sino respaldos, “porque trabajo tengo y lo he demostrado”, por eso dijo que cuenta con el apoyo principalmente de agrupaciones feministas que se han sumado a su proyecto.
Tras deplorar el abandono en que se encuentra la Defensoría, recordó que en 2012 diversas organizaciones de la sociedad civil se volcaron a la construcción de un nuevo modelo legislativo que permitiera tener un órgano autónomo con una efectividad no vista.
“Surgió la Ley de la Defensoría que crea un ente sui géneris que buscaba romper con la lógica histórica de imposición del gobierno del titular en este órgano autónomo. Sin embargo, no se concretó la plena autonomía y un personaje afín al gobierno obtuvo la presidencia”.
Cuestionada sobre la consulta ordenada por el presidente Andrés Manuel López Obrador que se llevara a cabo este fin de semana en comunidades del Istmo de Tehuantepec sobre la factibilidad del corredor interoceánico, dijo: “Quienes van a invertir deben tener un diálogo con las comunidades. Hay que revisar cómo lidiar con las inversiones y los derechos de las comunidades indígenas. Yo creo que hay que dar tiempo a estos espacios de diálogo, pues es un buen momento para dar a los pueblos su espacio”.
Insistió que el mayor reto es dar esos espacios de diálogo, pues México es un país muy polarizado y Oaxaca no está al margen de lo que ocurre, pues sin duda son temas importantes para el país y para la región. Es importante lograr el diálogo porque no estamos para imposiciones ante el riesgo de una mayor polarización.






































