OAXACA DE JUÁREZ, OAX.— La historia de Jesús, conocido popularmente como “Chuy”, el vendedor de elotes y esquites que conquistó las redes sociales, dio un giro tras las revelaciones de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO). El hombre que inicialmente fue visto como víctima de los préstamos informales conocidos como “gota a gota” y de una cruel ejecución, junto con su esposa, también habría participado en una estructura de financiamiento ilegal, cobros intimidatorios y amenazas contra deudores, de acuerdo con los avances de la investigación ministerial.
Chuy y su pareja fueron asesinados en un hecho violento ocurrido en la zona de San Martín. Sin embargo, durante una conferencia de prensa, el fiscal general de Oaxaca expuso elementos que modifican la percepción pública del caso: la principal línea de investigación relaciona el doble homicidio con deudas y disputas surgidas dentro de la red de préstamos en la que, según la autoridad, también participaba el propio vendedor.
Las revelaciones se apoyan, de acuerdo con la Fiscalía, en mensajes telefónicos, libretas de cobro, registros de llamadas y audios que formarían parte de la investigación. Entre los hallazgos se encuentra información que apunta a una evolución en las actividades de Chuy: primero habría solicitado préstamos y después habría comenzado a otorgarlos a otras personas, con intereses elevados y mecanismos de presión para recuperar el dinero.
DE VENDEDOR POPULAR A OPERADOR DE PRÉSTAMOS
El caso de Chuy se hizo conocido por su actividad comercial en el Centro Histórico de Oaxaca, donde vendía elotes y esquites en carritos que se volvieron parte de su identidad pública. Su popularidad en redes sociales contribuyó a que, después de su asesinato junto con su pareja, numerosas personas lo identificaran principalmente como una víctima de la violencia.
Pero la investigación ministerial plantea una historia más compleja.
Según lo expuesto por el fiscal, entre los indicios recabados hay registros que muestran que Jesús había recurrido inicialmente a préstamos bajo el esquema “gota a gota”. Posteriormente, habría pasado a prestar dinero a terceros y a participar en una estructura que utilizaba los cobros diarios y los intereses elevados como fuente de ingresos.
La Fiscalía sostiene que este cambio de posición lo llevó a involucrarse también en prácticas violentas. No obstante, las imputaciones deben distinguirse de una sentencia judicial: la información presentada por las autoridades constituye parte de una investigación y no equivale, por sí sola, a una resolución definitiva sobre todas las conductas atribuidas.
UNA FINANCIERA BAJO INVESTIGACIÓN Y REGISTROS DE COBRO
Uno de los elementos destacados por la Fiscalía es la presunta creación de una empresa denominada PemCapital Financiera, que habría servido para dar una apariencia formal a las operaciones de préstamo.
De acuerdo con la versión ministerial, la compañía habría sido utilizada para fortalecer las actividades de financiamiento y, presuntamente, blanquear recursos. Este último señalamiento requiere acreditación mediante las pruebas y procedimientos correspondientes.
Los investigadores también localizaron una libreta que, según el fiscal, pertenecía a la pareja de Chuy y contenía registros de los cobros realizados. A ello se suman mensajes y datos telefónicos que, de acuerdo con la autoridad, ayudarían a reconstruir las relaciones financieras y las disputas dentro de la estructura.
La mecánica descrita por la Fiscalía consistía en obtener préstamos iniciales de entre 20 mil y 50 mil pesos para después colocar el dinero entre otras personas. De esta forma, quienes originalmente podían ser deudores se convertían en intermediarios o prestamistas, mientras que los cobros cotidianos y los altos intereses generaban ganancias.
La investigación también apunta al uso de terceros para presionar a quienes se retrasaban en sus pagos, mediante actos de violencia e intimidación.
“TE VOY A HACER FEO”: LOS AUDIOS QUE PRESENTÓ LA FISCALÍA
Entre los elementos que el fiscal dijo tener en su poder hay grabaciones en las que presuntamente se escucha a Chuy reclamar a una persona por un pago pendiente y amenazarla con acudir a su domicilio.
En uno de los audios citados durante la conferencia, la voz atribuida al vendedor expresa:
“¿Dónde, Gabriel? Te ando marcando, güey, y te das el muertito nada más… ya hay momentos en que me pones de mal humor, güey. Te voy a hacer feo, la neta, pinche carnal, voy a subir a verte a tu casa”.
En el mismo mensaje, la persona insiste en que existía un compromiso previo de pago y reclama que el deudor no se había comunicado después de la hora acordada.
La grabación, según la Fiscalía, es un indicio de las formas de presión que se habrían utilizado para recuperar los préstamos.
El contenido expuesto modifica la imagen que parte de la opinión pública había construido sobre Chuy. Sin embargo, la difusión de un audio o de otros indicios no sustituye la obligación de acreditar los hechos mediante procedimientos legales ni permite extender automáticamente las acusaciones a todas las personas vinculadas con el caso.
EL DOBLE HOMICIDIO: DEUDAS Y DISPUTAS COMO PRINCIPAL LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
La Fiscalía informó que tiene identificadas a las personas que considera probables responsables materiales e intelectuales del asesinato de Chuy y su pareja. El fiscal relacionó el doble homicidio con las deudas y las presiones de cobro dentro de la red de préstamos.
El funcionario sostuvo que el crimen “evidentemente está relacionado con deudas y la presión de cobro dentro de esta red de préstamos que se formó y de la cual pues desafortunadamente también participaba”.
La declaración sitúa el caso más allá de un ataque aislado y apunta a posibles conflictos internos en un sistema de financiamiento informal que, de acuerdo con la investigación, recurría a amenazas y violencia para exigir pagos.
Sin embargo, la información difundida no detalla la identidad de los presuntos autores, el monto de las deudas que habrían originado el conflicto ni la participación específica que cada persona habría tenido en el doble homicidio. Tampoco precisa si ya se han presentado imputaciones judiciales contra todos los señalados.
Esos datos serán fundamentales para conocer cómo se produjo el ataque y qué pruebas vinculan a los sospechosos con el crimen.
EL ESQUEMA “GOTA A GOTA”, UN NEGOCIO QUE PUEDE TERMINAR EN VIOLENCIA
Los préstamos conocidos como “gota a gota” suelen ofrecer dinero de manera rápida, con pocos requisitos y pagos frecuentes. El riesgo aparece cuando las tasas, los cargos y las condiciones de cobro se vuelven abusivos y los prestamistas recurren a amenazas para exigir el dinero.
En el caso investigado en Oaxaca, la Fiscalía describe una estructura en la que los recursos circulaban entre prestamistas e intermediarios, mientras los cobros diarios y los intereses constituían el principal mecanismo para obtener ganancias. Además, de un evidente sistema de lavado de Dinero.
El expediente también plantea una pregunta sobre el alcance de estas redes: cómo consiguen operar, captar deudores y mantener sus mecanismos de cobro antes de que las amenazas se traduzcan en violencia.
La investigación deberá esclarecer no solo las circunstancias del asesinato de la pareja, sino también el funcionamiento de la presunta estructura, el papel de la financiera y la posible participación de otras personas.
UNA HISTORIA QUE EXIGE PRUEBAS, NO SOLO JUICIOS PÚBLICOS
La viralidad convirtió a Chuy en un personaje cercano para muchas personas. Su asesinato provocó indignación y solidaridad, pero los datos presentados por la Fiscalía introdujeron una dimensión distinta: la posibilidad de que quien también habría sufrido las consecuencias de los préstamos ilegales terminara participando en el mismo esquema.
El caso obliga a mirar con mayor cuidado las redes de financiamiento informal y los mecanismos de violencia que pueden sostenerlas. También exige evitar conclusiones anticipadas: las acusaciones deben comprobarse, las responsabilidades individuales deben delimitarse y el doble homicidio debe investigarse con independencia de la imagen pública de las víctimas.
Por ahora, la Fiscalía sostiene que las deudas y las disputas por los cobros son la principal línea para explicar el asesinato de Chuy y su pareja. La siguiente etapa será conocer qué elementos llegan ante un juez y cuáles son las responsabilidades que finalmente pueden acreditarse.










































