La barbacoa de Valles Centrales y las garnachas istmeñas, son algunas de las delicias que estuvieron en la Feria del Antojo en la Plaza de la Danza y cuyos olores invadieron varias cuadras a la redonda.
Mientras descendía sobre las escaleras del lado de la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, Juan José, un turista proveniente de Monterrey, exclamó: “¡Es un gran mercado de comida!”, para adentrarse al mundo de las fritangas y algo más.
Y es que del 24 al 31 de julio, dentro de las actividades de la Guelaguetza 2018, cientos de personas estuvieron mostrando sus destrezas culinarias y la gastronomía de las 8 regiones de Oaxaca. Los participantes, aseguraron que fue todo un éxito. Este miércoles, llegará la feria del “Tejate y el Tamal”.
La barbacoa de Tlacolula
Jennifer Gómez López, originaria de Tlacolula de Matamoros, señaló que la elaboración de la barbacoa blanca y con chile, es una herencia familiar y en esta ocasión, para participar en esta feria, mataron 30 borregos.
Indicó que no solo es hacer la comida, lleva sus secretos, así como la elección del animal a matar para hornear, determinación que está en manos de la abuelita de la familia que tiene 75 años.
La joven, actualmente de 26 años, inició a los 16; se mostró orgullosa de seguir con la tradición de la bisabuela y la abuela, quienes tuvieron amor por elaborar la barbacoa, una comida característica de ese pueblo.
“Es un oficio que mi abuela nos inculcó. Es bonito compartir con turistas locales, nacionales e internacionales este platillo”, dijo Gómez López quien utilizó todas las cuestiones higiénicas para dar garantías a los comensales.
A 35 pesos vendieron cada taco, ya sea de pura carne o surtida y dijo que en esta feria les fue excelentemente por la calidad que ofrecen.
“Nos fue excelente, tuvimos una buena venta; logramos un ingreso más como pequeños comerciantes y a todos nos va bien”, expresó.
Todos los domingos, vende en el puesto “Jennifer” en el mercado de esa comunidad, en una actividad que involucra a unas 15 personas de esta familia.
Las garnachas de Reforma de Pineda
En el otro extremo, estaban las garnachas tradicionales del Istmo de Tehuantepec que llegaron con las mujeres de Reforma de Pineda.
Deysi Cabrera Santos una de las cocineras, informó que en esta feria les fue muy bien en su experiencia donde se dio un intercambio con las personas que elaboran fritangas y antojitos, una parte de la diversidad de la gastronomía de esta comunidad.
“A los turistas sí les gustaron las garnachas, mucha gente sí regresó a comprarnos, por el sabor que encontraron y la forma de preparación”, expresó.
La ensalada a base de col fermentada y la salsa son el toque personal que le dan a esas piezas de tortilla frita con carne.
En el puesto de la Tía Linda, cinco personas originarias de Reforma de Pineda, pueblo donde esta comida es tradicional para la cena, atendieron a los visitantes.
“La exposición en esta feria es una gran oportunidad porque en nuestro pueblo solo vendemos en temporada vacacional por ser un lugar pequeño”, añadió Deysi Cabrera Santos.
En este puesto la orden costaba 60 pesos, por 6 piezas, que ya en lo unitario costaba 10 pesos cada uno.









































