Luego de recibir la bendición de Dios, el nuevo matrimonio fue felicitado por sus padres Luis Valle y Cristina Gomez Sandoval, Carlos Herrera y María Pía Septién Ramírez, quienes también fungieron como padrinos de velación.
Después, Gonzalo y Lorena participaron en una alegre calenda, que fue acompañada por música de banda y de las chinas oaxaqueñas.
Posteriormente, se ofreció una recepción en el Jardín Etnobotánico, en donde los invitados colmaron de felicitaciones y buenos deseos a los ahora esposos.
Rodeados del cariño de sus más cercanos, Gonzalo y Lorena disfrutaron al máximo su boda, marcando así el inicio de su vida como marido y mujer.












































