Pocas veces un discurso oficial ha calado tan hondo en el ánimo y en el corazón de los mexicanos, como el mensaje pronunciado por el presidente Enrique Peña Nieto el pasado jueves y dirigido al presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ante la instrucción de éste de militarizar la frontera con México. Se trata, sin duda alguna de un hecho inédito, porque además, en plena euforia electoral, retomó la postura de los cuatro aspirantes a la presidencia de México y las amplias coincidencias de todos. El quid del mensaje del presidente Peña no sólo cuestiona la amenaza a la buena vecindad sino además, el entorno político interno del vecino país. Más aún, hace un llamado a la unidad nacional, por encima de filias, fobias y diferencias ideológicas, de credo o partido político. Cada uno de los aspirantes a la presidencia echó de su ronco pecho y dijo en tono enérgico su visión respecto a la burda idea de mandar a 4 mil efectivos de la Guardia Nacional a resguardar la frontera, para evitar el paso de una caravana humanitaria, conocida como “Viacrucis del Migrante”, que atraviesa el país. Es evidente que ello sólo fue el pretexto. Existe en el presidente norteamericano un odio patológico hacia nuestro país.
México debe desplegar sus mejores armas diplomáticas y, sobre todo, no dejar entrever muestras de debilidad. Cualquier brote de las mismas puede crear en el vecino estado afanes expansionistas. Tampoco debe ceder soberanía en las discusiones sobre el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN). No es sólo Estados Unidos con el que hay que negociar sino también con Canadá, además, hay que entenderlo, no es la única opción. Nuestro país puede explotar la posibilidad de otros acuerdos comerciales con Latinoamérica, Europa y Asia. Cuenta con una posición privilegiada en el Pacífico, lo cual ubica a México con amplias posibilidades comerciales de forjar acuerdos con países del Sudeste Asiático. No podemos negociar con un país que abusando de su poderío militar y sus afanes intimidatorios, nos quiere ver con ojos de debilidad y sojuzgamiento. Desde el inicio de la gestión del actual presidente de los Estados Unidos, incluso la propia estabilidad norteamericana pende de hilos. No se puede gobernar con ocurrencias, con torpezas o desde una cuenta de Twitter. La fuerza de los mexicanos debe cifrarse en la unidad, más allá de nuestras diferencias políticas o ideológicas.
Cártel-22: ¿Más vacaciones?
Amañados como han estado a lo largo de 38 años y desde que apareció el llamado Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación (MDTEO), los dirigentes de la Sección 22 y sus correligionarios se preparan hoy para continuar con su período vacacional de primavera. Hoy y mañana, los mentores que pertenecen a la abominable Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), suspenderán labores pues para estos pseudo revolucionarios, es más importante pedir una mesa de diálogo para discutir sus siempre insatisfechas exigencias, que dejar sin clases a los más de 12 mil planteles escolares en la entidad. Investigaciones acuciosas han documentado que desde que aparecieron estos membretes, se han perdido en paros, huelgas y suspensiones, al menos cuatro o cinco ciclos escolares completos, lo que implica en estadísticas el atraso y rezago educativo, de los que el magisterio pretende culpar al gobierno y no a su negligencia y fanatismo. Los maestros –mucho lo hemos dicho en este espacio editorial- se han convertido en enemigos públicos no sólo de la educación sino del orden, la gobernabilidad y la paz social. El fanatismo, la excesiva politización y su tendencia estar siempre cuidando su confort y su conveniencia, lo han convertido en un cáncer social.
En este paro de cuarenta y ocho horas existe algo más, que no es precisamente exigir la instalación de una mesa de diálogo: es crear un ambiente de inestabilidad política con mira a las elecciones del primero de julio, con abierta tendencia de beneficiar a uno de los candidatos y coaliciones. Los maestros pseudo democráticos –eso lo sabemos desde hace mucho en Oaxaca- operan como mercenarios o sicarios del momento político. Uno de los radicales que están afiliados al grupo de “Los Pozoleros”, está ubicado en uno de los primeros lugares de la lista plurinominal del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Obvio pues, no es de carácter gremial o laboral el móvil de su paro, sino de abierta tendencia político-electoral. Desafortunadamente existe en nuestro medio una apatía recurrente de los padres de familia, respecto a la exigencia que debe haber para que los maestros cumplan con su responsabilidad. Siguen en las mismas con la conciencia de que de llegar Andrés Manuel López Obrador a la presidencia del país, ellos seguirán regodeándose en el desapego docente y la irresponsabilidad institucional. Ojalá se equivoquen.



































