Con esta reforma, prácticamente todos los mexicanos mayores de edad nos convertimos en presuntos donadores de órganos.
Se establece que “toda persona es disponente de su cuerpo y podrá donarlo, total o parcialmente, a menos que haya manifestado su voluntad de no serlo”.
La donación en materia de órganos, tejidos, células y cadáveres, consiste en el consentimiento presunto o expreso de la persona mayor de edad para que, en vida o después de su muerte, su cuerpo o cualquiera de sus componentes se utilicen para trasplantes.
Si usted decide no ser un donador potencial deberá expresarlo por escrito o a través de medios electrónicos. Esto podrá ser privado o público y la constancia obligatoriamente incluiría la firma del ciudadano.
Podrá constar en alguno de los documentos públicos o medios electrónicos que para este propósito determine la Secretaría de Salud.
Usted también podrá determinar en su escrito si desea sólo donar algunos órganos o componentes de su cuerpo.
En la ley se aclara que sólo podrán ser extraídos para trasplantes y que procederá únicamente cuando se haya confirmado la pérdida de vida del donante.
El consentimiento establece las siguientes excepciones:
- Que sea otorgado por menores de edad, incapaces o por personas que por cualquier circunstancia se encuentren impedidas para expresarlo libremente. En estos casos no será válido.
- Cuando sea otorgado por una mujer embarazada sólo será admisible si el receptor estuviere en peligro de muerte, y siempre que no implique riesgo para la salud de la mujer o del producto de la concepción.
La reforma señala que será el Centro Nacional de Trasplantes y los centros estatales de trasplantes, en el ámbito de sus respectivas competencias, las que harán constar el mérito y altruismo del donador y de su familia.
Estas instituciones garantizarán que ni el receptor de un trasplante o su familia conozcan la identidad del donante ni que los familiares del donante conozcan la identidad del receptor.
La reforma a la Ley General de Salud fue aprobada con 75 votos a favor y una abstención.
Se envió de inmediato a la Cámara de Diputados para su ratificación.










































