Caía el Sol detrás de los macizos montañosos que rodean los Valles Centrales; dos o tres días antes, en la zona metropolitana de la ciudad de Oaxaca, se comenzó a sentir ese ligero frío, acompañado de rachas de viento muy acorde a las fechas de Fieles Difuntos.
Este sábado 31 Santa Cruz Xoxocotlán y Santa María Atzompa, no durmieron; al igual que muchas otras comunidades del centro e interior del estado, se escenificó la velada de Fieles Difuntos.
Desde días previos, quienes tuvieron oportunidad, arribaron a los panteones de El Marquesado, Civil, San Miguel, San Juan Chapultepec, San Francisco, San Sebastián Tutla, Tlalixtac de Cabrera, Santa María Atzompa, San Jacinto Amilpas, Villa de Mitla, entre otros muchos; los camposantos vieron llegar a los deudos con cubetas, botes de pintura, flores para reparar, adornar y pintar los sepulcros o realizarles pequeñas o grandes reparaciones.
Pero el sábado fue diferente. El desfile de flores, con pan, frutas, bebidas, anafres, incienso, ejemplifica que ese día, el 31 de octubre y la madrugada del 1 de noviembre es especial: arriban, como cada año, puntuales a la cita, nuestros Fieles Difuntos.
EL AGAZAJO

Y hay que esperarlos con música, con moles, tamales o la comida que más les gustaba en vida; servirles, acompañarles. Encender veladoras, marcar el camino con pétalos de cempasúchil y adornar los sepulcros, la consabida “última morada”, desde la manera más humilde a la más ostentosa.
Cae la noche y los panteones de Santa Cruz Xoxocotlán, el Mictlancíhuatl, San Sebastián Mártir o Monte Albán se llenan de luces de veladoras, de aroma de incienso, de rostros morenos sentados alrededor de los sepulcros con un vaso con ponche, con café o acompañados del anafre para calentarse del frío que comienza a sentirse.
EN ATZOMPA
La misma imagen se reedita en Santa María Atzompa, a algunos kilómetros de Santa Cruz Xoxocotlán y a 8 y medio kilómetros al sur poniente de la capital oaxaqueña.
Ahí, en la comunidad de alfareros que trabajan el vidriado en barro negro, comienzan a llegar las ánimas y las familias de quienes nos han precedido en el viaje. La entrada de arco a 20 0 30 metros de la carretera principal, permite el acceso de visitantes. Al igual que en Xoxocotlán, familias completas llevan sus jarritos, flores y rodean los sepulcros de la luz tenue de las veladores que, con el ligero vaivén del viento, ocultan o iluminan los rostros morenos de los dolientes en una imanten sepulcral.
Ánimas y dolientes llegan puntuales a la cita, como cada año desde tiempos inmemoriales. Es la Velada de Día de Muertos en ambas comunidades de Valles Centrales.
DAÑINA “PROMOCIÓN”
“Hoy será un día lleno de arte, cultura y tradición en la Fiesta de los Fieles Difuntos, señalan los avisos de autoridades municipales de los municipios donde hubo Velada de Fieles Difuntos. “ Nuestro municipio se llenará de color, música y misticismo con una amplia cartelera de actividades culturales que incluye exposiciones artísticas, elaboración de tapetes, conciertos y nuestra emblemática Velada Tradicional”.
Sin embargo, algunos de los deudos, tanto en Xoxocotlán como en Santa María Atzompa expresaron la festividad se ha ido desvirtuando, “contaminando” con la cada vez más incómoda presencia de turistas que no respetan las tradiciones, las tumbas, la costumbres de la comunidad.
En medio del trabajo de colocar y adornar con flores de cempasúchil y las velas encendidas, los visitantes toman fotos, invaden espacios, muestran su falta de respeto a las tradiciones y desconocen las costumbres donde es la comunidad oaxaqueña la verdadera protagonistas de una de las celebraciones más representativas de nuestras raíces
SIN RESPETO A LAS TRADICIONES
Ese mismo sábado, en redes sociales se expresó la incomodidad de usuarios sobre la forma en que se ha trastocado las tradiciones. Santa Cruzy Xoxocotlán convertido en gran mercado con la oferta de bebidas alcohólicas o programas “culturales” alejado de la seriedad, el sincretismo y el respeto a las tradiciones y, el mismo caso en Santa María Atzompa.
“La vela del 31 en el panteón de Atzompa ya no es una vela, es un show para los turistas.
Juegos mecánicos, bocinas a todo volumen, basura entre las tumbas, desechos sobre las flores. Celulares apuntando a altares ajenos como si fueran escenografía, sin preguntar de quién es el difunto, la vela, el nombre en la cruz.
La vela es una celebración solemne y comunitaria. Es un pueblo entero acompañando a sus difuntos.
Lo que hoy vemos es otra cosa: el duelo convertido en contenido y la tradición convertida en espectáculo. No entiendo cómo el H. Ayuntamiento del Municipio de Santa María Atzompa (y Santa Cruz Xoxocotlán) han permitido esto.
No se trata de cerrarle la puerta a nadie. Se trata de recordar dónde estás parado: sobre la tierra donde descansa el ser amado de alguien”.
De la visita de EL IMPARCIAL a ambas veladas: Santa Cruz Xoxocotlán y Santa María Atzompa se desprende una solicitud común de los dolientes: “Si vienes, ven con respeto. Si no sabes cómo, pregunta. Y llévate basura”







































