Con una temática en torno a la Luna y la misión de esta, 42 artistas mexicanos (principalmente de Oaxaca) y de Egipto serán parte de la exposición “El Respiro de la Luna”, que se inaugurará el 31 de octubre en El Cairo, Egipto. La exposición es organizada por la Embajada de México en Egipto, en colaboración con las galerías NN Gallery y Nox Gallery.
Curada por Mafalda Budib, la exposición reúne el trabajo de diferentes artistas oaxaqueños como Antonio Turok, Guillermo Olguín, Alberto “El Negro” Ibáñez, Manuel Escobar, José Luis García, Luvia Lazo, “Bouler”, Ixrael Montes, Johnny Castellanos, Tony Petate, Tomás Pineda Matus, entre otros.
Las galerías organizadoras y la embajada explicaron que la exposición “El Respiro de la Luna (Moon’s Breath) es un susurro que comienza con una pregunta silenciosa: ¿Y si la verdadera misión de la Luna nunca hubiera sido iluminar el cielo, sino despertar la imaginación humana?”.
En este diálogo entre artistas de Oaxaca y Egipto convergen diferentes disciplinas y Artes como la pintura, la fotografía, la gráfica, la cerámica y los lenguajes contemporáneos, por lo que la exposición se convierte “en un territorio común para explorar la intuición, la memoria y la imaginación”.
La exposición también propone “un encuentro entre dos culturas milenarias que, aunque separadas por continentes, comparten una misma manera de comprender el universo: aquella que reconoce que la creación nace primero en el misterio”.
Para este encuentro, las galerías organizadoras también explicaron que se han inspirado en “el pensamiento de Gaston Bachelard, Carl Jung y en los universos simbólicos del antiguo Egipto y de las cosmovisiones originarias de Oaxaca”.
De ahí que además de un encuentro en el que se busquen similitudes, lo que se propone es descubrir “la capacidad compartida de comprender que la belleza no se impone, sino que se revela lentamente, como la luz lunar sobre el paisaje”.
Por ello, la exposición invita a mirar el mundo desde otro lugar. “Aquí, la intuición ocupa el espacio de la certeza; el silencio se convierte en lenguaje y la oscuridad deja de ser ausencia para revelarse como el lugar donde toda verdadera creación comienza a gestarse”, explicaron sobre la muestra en la que también se alude a las deidades de Egipto y a la cosmovisión de Oaxaca.
En esta, explicaron, “el cielo continúa respirando entre los campos de maíz, las montañas, la lluvia y la memoria ritual de sus pueblos. Dos geografías distintas que, bajo una misma Luna, reconocen que la transformación requiere tiempo, escucha y contemplación”.







































