Una de las líneas que rodean el asesinato de Jesús A. C., conocido como “El Chuy”, y su esposa Rosalba, quienes fueron atacados a balazos cuando viajaban en motocicleta por calles de San Martín Mexicápam, en Oaxaca de Juárez, es que se convirtieron en prestamistas “gota a gota”, además de ser deudores.
Durante una conferencia de prensa, el fiscal general del estado, Bernardo Rodríguez Alamilla, reveló avances de la investigación del doble homicidio y confirmó que Jesús pasó de solicitar dinero mediante préstamos “gota a gota” a participar en una estructura que otorgaba créditos, cobraba intereses elevados y recurría a presiones contra quienes adeudaban dinero.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) investiga si las deudas y los conflictos surgidos dentro de esa red financiera están relacionados con el ataque en el que la pareja fue asesinada. El fiscal aseguró que están identificadas dos personas que participaron materialmente en la agresión, además de quienes la ordenaron.
“El Chuy” era conocido por sus puestos de elotes y por el crecimiento que alcanzó su negocio durante los últimos años.
La Fiscalía sostiene que detrás de esa actividad comercial existía otra faceta: Jesús comenzó como solicitante de préstamos, después se convirtió en intermediario y finalmente participó, junto con su esposa, en una estructura propia para prestar dinero.
PRIMERO FUE DEUDOR
Entre los antecedentes recabados sobre el caso se encuentra que Jesús solicitó un préstamo para abrir y desarrollar sus negocios. Al enfrentar dificultades para cubrir el adeudo, la deuda aumentó con el paso del tiempo, en medio de las condiciones de cobro e intereses que rodeaban los préstamos.
Esa situación marcó el inicio de una relación financiera que, posteriormente, se extendió a otras operaciones. La información disponible apunta a que “El Chuy” pasó de ser deudor a participar en el otorgamiento de créditos a otras personas, incluidos comerciantes.
Durante la conferencia, Rodríguez Alamilla explicó que las indagatorias permitieron establecer que Jesús inicialmente formaba parte de una red de préstamos bajo la modalidad conocida como “gota a gota”, un esquema en el que se entrega dinero con la exigencia de pagos frecuentes y condiciones que pueden elevar considerablemente el monto que debe cubrir el solicitante.
“Posteriormente, él mismo generó una red donde otorgaba préstamos a través de una estructura que involucra la creación de una financiera, supuestamente utilizada para blanqueo de dinero”, explicó el fiscal.
La empresa señalada es Fem Capital Financiera, que, de acuerdo con las investigaciones referidas por el funcionario, fue creada por Jesús y su esposa para realizar operaciones de préstamo.
La Fiscalía busca establecer cómo funcionaba esa estructura, de dónde provenían los recursos que se entregaban a los solicitantes, quiénes participaban en la administración del dinero y cuál era el destino de los pagos que recibían.
Según la explicación del fiscal, Jesús y su esposa también solicitaban cantidades de dinero a prestamistas de mayor capacidad económica. Los montos que recibían de esas personas oscilaban entre 20 mil y 50 mil pesos, de acuerdo con la información expuesta durante la conferencia.
Posteriormente, el dinero era colocado mediante préstamos de menor cuantía a comerciantes, a quienes se les cobraban intereses elevados y cuotas diarias para recuperar los recursos.
Las investigaciones también apuntan a que parte del dinero recibido era depositado en una cuenta bancaria a nombre de la madre de una persona identificada con las iniciales R. S. La Fiscalía deberá establecer la titularidad, el uso y el origen de los recursos relacionados con esa cuenta, así como la posible participación de otras personas en las operaciones financieras.
UN AUDIO RECLAMANDO 50 MIL PESOS ES CLAVE
Uno de los elementos que el fiscal destacó durante la conferencia fue un audio que Jesús recibió y reenvió a su esposa el día de su asesinato, a las 11:21 horas.
De acuerdo con Rodríguez Alamilla, la grabación provenía de una persona identificada como “Gus”, a quien Jesús llamaba “Padrino”. En el mensaje, el interlocutor le reclamaba el pago de 50 mil pesos.
La Fiscalía considera que ese intercambio puede aportar información para reconstruir las relaciones financieras de Jesús, las deudas pendientes y los posibles conflictos que mantenía con otras personas.
Según las indagatorias expuestas por el fiscal, el homicidio podría estar relacionado con las presiones de cobro dentro de la red de préstamos en la que presuntamente participaba la pareja.
Además del audio, las autoridades reportaron que encontraron grabaciones en el teléfono de Jesús en las que se escuchan reclamos dirigidos a personas que adeudaban dinero. Entre las expresiones difundidas se encuentra una exigencia para que el destinatario respondiera y pagara lo que debía.
Estos materiales forman parte de los elementos que la Fiscalía analiza para conocer cómo se realizaban los cobros, qué personas intervenían en ellos y si existía una relación directa entre esas actividades y el doble asesinato.
La existencia de las grabaciones, por sí sola, todavía requiere ser valorada junto con el resto de los datos de prueba. Las autoridades deberán establecer su autenticidad, contexto y relación con las personas investigadas.





































